Evangelismo y Fe Reformada: El mensaje del evangelismo reformado (I)

En esta cuarta entrega de la serie “Evangelismo y Fe Reformada” veremos algunas de las cosas que deben ser predicadas por el evangelista reformado.

En esta primera parte de “El mensaje del evangelismo” el pastor Engeslma nos enseña que lo primero que debe ser predicado es el pecado y sus consecuencias, como también debe ser predicado el perdón de los pecados de aquellos pecadores que Dios elige para que sean sus hijos.

El mensaje del evangelismo reformado

El mensaje de la fe reformada en el evangelismo será todo el consejo de Dios, como fue el mensaje de Pablo, de acuerdo a Hechos 20.27. El predicador reformado conoce toda la Escritura; y la reconoce como la Palabra inspirada de Dios. Él va con la Escritura, no con una pequeña lista de leyes espirituales o algún evangelio en la mano. Esencialmente, el mensaje es siempre el mismo, pero el predicador lo aplica de diferentes formas antes las diferentes audiencias. El Evangelismo de Cristo al joven rico (Marcos 10.17-22) es diferente a su evangelismo de la mujer samaritana junto al pozo (Juan 4.1-42). El acercamiento de Pablo a los judíos de la sinagoga difiere de su acercamiento a los filósofos griegos en el Areópago (comparar Hechos 17.1-3 y Hechos 17.16-34). Aquella minuciosa instrucción doctrinal es necesaria en el evangelismo, la Gran Comisión de Mateo 28.18-20 lo enseña claramente ya que llama a la Iglesia a bautizar a los convertidos en el Nombre del Dios Trino, implicando que el misionero ha enseñado al convertido la doctrina de la Trinidad. Para hacer esto, el predicador debe tener un buen conocimiento de la Palabra de Dios y debe poseer el deseo que contestar la Palabra a toda audiencia. Él debe ser llamado y calificado por Dios a través del Espíritu Santo. Nosotros no podemos tener “evangelistas” sin llamado y sin calificación, no importa su buena intención.

Aunque nuestro mensaje es todo el consejo de Dios, existen ciertos elementos cruciales en el mensaje del evangelismo. Que están, nuestro Señor los nombró en su mandato a los apóstoles, y las iglesias, en Lucas 24.47. Inmediatamente después de su resurrección de la muerte, Cristo abrió el entendimiento de sus discípulos “para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día” (vv. 45-46). Entonces, Él los comisiona a ellos (y en ellos también a la iglesia de los años siguientes): “que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.” La comisión hecha al apóstol nacido fuera de tiempo, Pablo, fue similar, en Hechos 26.18: “para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.” Esta comisión, que Pablo llevó a cabo, fue mostrar a todo hombre “que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento” (Hechos 26.20).

El evangelismo debe predicar el pecado de la gente, el pecado de la gente como culpable – responsable de castigo por la ofensa a Dios. Por lo tanto, esto es proclamar al santo y justo Dios, a quien el pecador ha ofendido. Esto implica la predicación de la ley de Dios que el pecador ha transgredido y que no puede cumplir. La fe Reformada hace esto marcadamente, deliberadamente y concretamente. En contraste, muchos de los evangelistas de hoy hablan poco o nada acerca de la santidad de Dios, de su justa ley, del pecado, la culpa y el castigo. Si alguien se acuerda del pecado, es sólo de aquel aspecto del pecado que habla de los problemas temporales del pecador que son causados por su debilidad. ¡Que diferente fue el evangelismo de Cristo y sus apóstoles! Piense en la deliberada exposición del adulterio de la mujer samaritana que hace Cristo junto al pozo. Piense en la condenación de Pedro a los judíos en Hechos 3.14: “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida”.

El evangelismo proclama la remisión, o el olvido, del pecado de todo pecador que se arrepiente. Esto es la eliminación de la culpa del pecador y la imputación a él de la Justicia de Jesucristo sólo por fe. El perdón de los pecados es la bendición de la salvación que debe ser predicada en el evangelismo. Esta fue la grande y gloriosa preocupación de la Reforma: justificación sólo por fe. ¿Dónde podemos encontrar esto en el evangelismo moderno? La gran preocupación es que el pecador va al cielo y es feliz, o que es feliz y exitoso aquí en la tierra. No hace mucho tiempo escuché a un “convertido” dar testimonio en nombre del famoso evangelista que lo salvó, que el aceptar a Jesús lo hizo un mejor receptor en el equipo de fútbol americano de su Universidad.

Si la remisión del pecado es predicada, la cruz es predicada; si la cruz es predicada como una expiación sustitutiva, como la satisfacción hecha a la justicia de Dios, como la redención eficaz de todos aquellos por los que Jesús murió, de manera que aquellos que confían en le cruz gozan estos reales beneficios. Pero la cruz no es predicada aparte del Crucificado. El mismo Jesucristo es predicado como el mensaje del evangelismo; Él es predicado como el eterno Hijo de Dios encarnado que elimina los pecados.

Si esto es lo que se dice de Jesús y de su cruz, el amor de Dios es predicado cuando la remisión de pecados es predicada. Por esto fue que Dios dio su Hijo por los pecadores – no todos los pecadores, pero sí por pecadores. “porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito” (Juan 3.16).

4 comentarios

  1. considero que el evangelismo y la fe reformada deben estar vinculados plenamente con la palabra de Dios ,para no caher en el herror de hablar de un Dios o un Cristo diferente al que realmente existe,es decir,para expresar claramente lo que Dios tiene en mente y cuales son sus propósitos y leyes,lo cual demuestra cómo es Dios en su esencia.en su personalidad,por así decirlo cuales son sus cualidades.él es un Dios justo ,bueno,que no puede hacercarse al pecado,porque él es santo.

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  2. Silvia

    Tienes toda la razón, es lo que el autor de la serie intenta explicar en ésta. Hoy el evangelismo está totalmente influenciado por el pensamiento del hombre.

    El dr. Engelsma muestra como el evangelismo debe ser el reformado porque este pensamiento es que el que tiene un real compromiso con la Palabra.

    Gracias por su comentario

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  3. Saludos hermanos, quisiera poner a su disposicion ciertos articulos de la revista Heart Cry publicados por el misionero Paul Washer, que he traducido al español. Precisamente uno de ellos habla de las leyes espirituales del evangelio de hoy y presenta “Las Cinco Leyes Espirituales Reformadas” del Evangelio Biblico.

    Encarecidamente se los recomiendo.

    Estos articulos estan disponibles en la web http://espadariosdedios.webs.com/
    En Cristo, Sterling Diaz

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  4. Muchas gracias Sterling. Dios te bendiga.

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