Las Objeciones de Romanos 9: N°3 Poniendo en Duda la Soberanía de Dios (Romanos 9:19)

Dios es soberano...

Dios es soberano…

Vimos en la entrada anterior que Pablo refuta completamente una objeción en contra de la justicia de Dios nacida de una mala comprensión de la doctrina de la elección soberana  y la naturaleza ética de Dios. Cuando el hombre es puesto en el lugar de Dios y se vuelve a sí mismo el parámetro de todas las cosas, el resultado será siempre un desastre, especialmente a la hora de juzgar el obrar de Dios. Pablo define el tema de manera conclusiva al poner las cosas en su lugar respectivo, es decir, dejando a Dios como origen y parámetro de lo que es justo, incluyendo Sus propias obras.

Sin embargo, nuestro oponente imaginario no se detiene. Al ver que Dios es justo al manifestar Su elección y reprobación sobre los hombres, ya sea teniendo misericordia de unos o endureciendo a otros, distingue una supuesta contradicción entre la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Veamos de qué manera Pablo responde esta objeción. Sigue leyendo

Las Objeciones de Romanos 9: N°2 Poniendo en Duda la Justicia de Dios (Romanos 9:14ab)

Dios es justo...

Dios es justo…

En el artículo anterior vimos cómo Pablo responde una objeción implícita nacida de la situación actual del pueblo de Israel en su tiempo, a saber, que la promesa de Dios contrasta con la incredulidad del pueblo de Israel, dando la impresión superficial de que la promesa de Dios había fallado. Pablo responde esta objeción afirmando que los hijos de la promesa son aquellos a quienes Dios ha elegido para salvación, y no los descendientes carnales de Abraham. Para más información, pueden leer el artículo anterior AQUÍ.

Ahora, Pablo enfrentará una segunda objeción. Esta objeción va dirigida a la justicia de Dios; sin embargo, Pablo refuta este nuevo ataque de tal forma que solo alguien enseñado por el Espíritu Santo puede hacerlo. Vamos, entonces, a la epístola a los Romanos. Sigue leyendo

Las Objeciones de Romanos 9: N°1 Poniendo en Duda la Fidelidad de Dios (Romanos 9:6a)

Dios es Fiel

Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención de Pablo es su forma de enseñar, especialmente en la Epístola a los Romanos. La forma en que usa una especie de método socrático para sostener sus afirmaciones es magistral y apologéticamente muy interesante. Un buen apologeta no solamente debe manejar lo que sabe de manera firme y flexible, sino que debe ser capaz de adelantarse a las posibles objeciones de su interlocutor, y Pablo en esta área demuestra ser una joya reluciente, forjada por Dios mismo.  Es por esta razón que vemos a Pablo una y otra vez adelantándose a las posibles objeciones que sus oponentes podrían presentar, defendiendo y fortaleciendo su posición como un soldado firme y dispuesto a defender su puesto y atacar lo que se interponga en su camino. Sigue leyendo

Respuestas a las ‘Diez Preguntas Para Hacerle a Su Pastor’ de la Página ‘Sin Dioses’

Resolviendo algunas 'dudas' de nuestros queridos amigos Ateos

Existe en internet una página llamada ‘Sin Dioses’ que promueve de manera activa el Ateísmo y el Escepticismo. En ésta página se pueden encontrar variados artículos sobre el tema, especialmente dedicados a probar el Ateísmo y refutar el Teísmo desde variados flancos. Hay una sección en especial que llama mi atención, y es la sección llamada ‘Examinando las Religiones’, la que contiene varios artículos apologéticos del Ateísmo en contra de diferentes religiones. He revisado algunos de ellos y en Facebook les he dado breve respuesta, pero hay uno en especial que me dedicaré en responder, pues se supone que es un desafío lanzado a modo de preguntas sobre los Creyentes, específicamente Cristianos. Sigue leyendo

Por qué debo ser CALVINISTA (1° parte)

El Calvinismo ha sido criticado y muy mal entendido por aquellas iglesias que no son de origen histórico. Para corregir un poco esta “mala fama”, Andrew Sandlin nos da a través de este estudio un muy buen resumen y vision de lo que es significa ser CRISTIANO CALVINISTA. Cuidado cuando lo leas, quizás te des cuenta que eres más calvinista de lo que dices aceptar, o incluso talvez te des cuenta que eres menos calvinista de lo que dices ser.

Bendiciones hermanos

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