Jesús, la ley y la mujer adúltera

Las tablas de la ley

Las tablas de la ley

Hoy tengo que entregar un trabajo para mi clase de hermenéutica donde se aclare una aparente contradicción en la Biblia.

Debido a la discusión que en estos días se está produciendo en el blog Sujetosalaroca.org y a la permanente pregunta que se hace sobre la pena de muerte y el cristianismo me propuse estudiar el texto de la mujer adúltera, donde aparentemente Jesús deja de aplicar la ley para libertar a la mujer.

Les invito a leer el resultado de mi tarea.

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La Infalibilidad de la Escritura

Esta semana creo que terminaré esta serie de traducciones sobre la Escritura del libro de Rev. Ronald Hanko «Doctrine according to Godliness» [Doctrina de acuerdo a la piedad].

En esta ocación el Rev. Hanko hace un análisis de las palabras de Jesús en Juan 10:35 para afirmar la infalibilidad de la Escritura.

Dios bendiga su lectura

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El Mediador y Sus Nombres

1. ¿Cómo salva Dios a su pueblo?
Dios salva a su pueblo por medio de una fe verdadera en el Mediador del pacto de gracia, nuestro Señor Jesucristo. Hebreos 8:6

2. ¿Puede la gente salvarse a sí misma?
Absolutamente no, ellos nunca satisfacen la justicia de Dios ni la expiación de sus propios pecados. Romanos 4:5

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Jesús y la ley

El apóstol Pablo nos enseña en varias ocasiones que el cumplir la ley no nos justifica, que sólo la fe lo hace. Por ello hay muchos que piensan que ya no estamos obligados a cumplir la ley.

A pesar de que Jesús dijo que Él no venía a abrogar la ley sino a cumplirla muchos ven en sus hechos algo diferente. Varias veces me han mencionado el pasaje que nos habla de la mujer adúltera como un ejemplo de cómo Jesús habría pasado por alto la ley.

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En mi lugar

mendigo.jpgHace ya muchos años, a principios del verano cuando los árboles apenas comenzaban a verdear dándonos sombra, paseaba con un amigo por la placentera orilla de un río en Escocia. Un mendigo harapiento se nos acercó para pedir limosna. Le ayudamos en algo, y comenzamos a conversar con él. El hombre no sabía leer ni escribir. No sabía nada de la Biblia, y poco le importaba. Seguir leyendo