Linderos de Piedra Confesionales

Por Barry York.

No traspases los linderos antiguos Que pusieron tus padres. (Proverbios 22:28)

Alrededor de Pensilvania occidental, donde vivo, es común ver granjas y fundos con muros de maderas tomados de las abundantes canteras encontradas en esta región. Mientras caminas o manejas junto a uno de esos muros, ellos transmiten un sentido de límite, antigüedad, y definición. Los muros casi parecen dar un aura de paz y permanencia.

En las semanas recientes el Señor me ha dado un número de experiencias donde me he sentido de la misma manera cuando he tratado de los credos y confesiones históricas de la iglesia.

Al principio del año académico los profesores de nuestro seminario trataron el tema de la providencia a partir de la Confesión de Fe de Westminster, y ahí había un sentimiento de seguridad al estar con esos hombres revisando y redescubriendo las hermosura y tranquilizadoras verdades de esta doctrina.

En una clase sobre predicación que enseño, estamos discutiendo cada semana una porción de la afirmación sobre la predicación que encontramos en el Directorio para la Adoración Pública de Westminster.

Durante la reciente discusión en internet sobre la equivocada enseñanza sobre la sumisión eterna del Hijo, ha sido reconfortante leer contra esto partiendo de la rica herencia de los credos del cuarto siglo y los padres reformados que los usaron.

Finalmente, en el seminario y la iglesia he estado escuchando a niños y adultos citando las preguntas y respuestas del Catecismo Menor de Westminster.

Actualmente estoy predicando como invitado en una iglesia cercana, y me he gozado en sentarme en su clase sobre la Biblia después del culto cuando mi ex profesor, el Dr. Wayne Spears, nos guía con su dignidad e inteligencia acostumbradas por el Catecismo de Heidelberg.

Cada una de estas ocasiones me hace agradecer por estos antiguos linderos confesionales que nuestros padres nos han dado, a menudo con el precio de sus propias vidas y sangre. Así como las vacas y ovejas pastan tranquilamente en el gramado rodeado por pared de piedra, el Señor ha dado a la iglesia esas confesiones para protegernos y alimentarnos con sus verdes pastos.

Consideremos mejor algunas formas en que las confesiones históricas se han mantenido durante siglos trayendo paz y prosperidad a la iglesia.

Las Confesiones nos resaltan las enseñanzas esenciales. Si nos preguntamos qué asuntos son más necesarios para ser un Cristiano, o para establecer una iglesia, o para enfocar la instrucción de la iglesia, no necesitamos mirar más allá de los antiguos credos y específicamente las confesiones reformadas. Ellas demuestran lo que el Espíritu de Dios, quien ha estado trabajando en la iglesia por siglos, ha resaltado y preservado para nuestro beneficio. Aquellos que en ciertas formas eclesiásticas argumenten que no necesitamos credos o confesiones ofrecerán su motto “No credos, sino que Cristo”. Sin embargo, ellos son inconsistentes, porque esto es, en sí mismo, un credo y tan pronto entres a sus congregaciones comenzarás a escuchar qué es verdaderamente importante para ellos. Puede que no esté escrito, pero ellos tienen un credo. ¿Por qué no tener uno claramente expuesto e históricamente probado?

Las Confesiones nos conectan con la iglesia histórica.  Uno de los grandes problemas del cristianismo americano que frecuentemente actuamos como si la iglesia hubiera nacido en nuestro tiempo. Sin embargo el Señor prometió que siempre existiría en la tierra la iglesia que él fundó con los apóstoles (Mt 21:42; Ef. 2:20), que ella prevalecería contra el mismo infierno (Mt 16:18-19), que sería construida en el tiempo como un glorioso templo (1 Pe 2:4-10), y que sería guiada por su Espíritu a toda la verdad que necesite (Jn 16:13-14), Cuando leemos, estudiamos y afirmamos las confesiones, vemos la soberana mano de Cristo sobre la iglesia y aprendemos de la vida de su Pueblo por las generaciones.

Las Confesiones nos dan un balance apropiado.  Muchas de las confesiones fueron obras realizadas por muchos hombres trabajando duro para mostrar la verdad durante significantes periodos de tiempo. Por ejemplo, la Asamblea de Westminster, llamado por el Parlamento Británico, se reunió entre 1643-1648 durante la Guerra Civil Inglesa. Bajo la presión de ese tiempo, esos hombres se enfocaron en las doctrinas esenciales, y uno tiene una percepción de que a las verdades se les dio su propio peso o sentido de importancia en su tratamiento. En contraste, una vez leí una confesión escrita por la congregación donde un amigo se estaba congregando. ¡Este documento de cuatro páginas gastó más tinta hablando de la ropa que los congregantes deberían vestir que en la Trinidad, las Escrituras o el Evangelio! Necesitamos el balance que las confesiones nos dan.

Las Confesiones proveen a la iglesia una fuente para la instrucción doctrinal.  Una gran tradición en la iglesia es enseñar sobre el catecismo o tener a los ministros usando los servicios de la noche predicando sobre asuntos de las confesiones o catecismos de la iglesia. Esas prácticas aseguran que la iglesia está recibiendo sistemáticamente su doctrina enseñándola de una forma consistente y apropiada. Cada congregación debe conocer claramente lo que su iglesia cree y ser capaz de explicarlo.

Las Confesiones nos evitan repetir errores.  Muchos de los credos de la iglesia surgen de la controversia. Predicadores equivocados, herejes y papas han declarado enseñanzas que simplemente no son verdaderas y, en respuesta, los fieles se han reunido para articular la verdad y traer más luz al evangelio. A menudo las controversias que surgen en nuestros días son repeticiones de batallas que ya fueron peleadas. Por ejemplo, los Testigos de Jehová, que se paran frente a su puerta están simplemente repitiendo la herejía Arriana del cuarto siglo que fue refutada en el Credo Niceno. Como dice el antiguo dicho “Aquellos que ignoran la historia están condenados a repetirla.” Conocer nuestras confesiones nos ayuda a conocer la historia de la iglesia y evitar esto.

Las Confesiones protegen nuestra libertad de conciencia. Los profesores de la Palabra de Dios, sabiendo que enfrentarán un juicio más estricto (Santiago 3:1), deben ser muy cuidadosos de lo que enseñan al pueblo de Dios. Ellos deben saber que sólo Dios debe el Señor de la conciencia de su pueblo. Entonces, ellos deben cuidarse cuando enseñan de no imponer nada contrario a la Palabra de Dios. Una medida de seguridad para esto es estar seguro que su enseñanza es consistente con la confesión de la iglesia. Y una forma en que la gente en las bancas puede juzgar si la predicación y enseñanza de la iglesia está protegiendo sus conciencias es medir su compromiso con las confesiones.

Las Confesiones promueven la paz de la iglesia. Habiendo personas que hacen un pacto con el Señor haciendo votos de lealtad hacia un cuerpo claramente identificado de enseñanza fomenta la unidad de pensamiento entre el pueblo de Dios. Ellos tienen un sistema, un estándar de pesos y medidas por decir así, donde ellos pueden evaluar juntos la verdad y la justicia y, cuando es necesario, ejercer la disciplina de una forma orquestada. Cuando esas verdades son enseñadas y creídas por el pueblo de Dios, ellos pueden caminar juntos más fielmente porque están de acuerdo (Amós 3:3).

Mantengámonos dentro de esos antiguos linderos, amigos. Ahí hay mucha vida.

Fuente: Confessional Boundary Stones.

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1 comentario

  1. Dios le bendiga, Pastor que,

    Dios cada día añada los que van a hacer salvo en la congregación por el cual pastorea y mucho amor y saludos a los laicos y su familia.

    Dios me ha puesto como pastor de una congregación llamada: Iglesia reformada RC. Por motivo de la situación economica que se vive hoy en día en Venezuela, le voy a pedir un favor: si hay la posibilidad de enviarme: Los Estandarte de Westmister y otros libros que usted crea conveniente, ya que estoy encargado de una congregación y nos hace falta materiales de apoyo y somos de poco recursos. Nosotros seguimos los alineamientos de la reforma. de echo su pagina es muy y edificante y he aprendido mucho de usted, siga adelante. Aquí en Venezuela casi no se ven esos libros y los que hay son carismáticos y me ha costado un poco reformar a la iglesia por falta de libros.

    Este es el código postal de mi país: 4020. Dirección: Santa Rita, Urb: Nueva Santa Rita. Calle Miranda Diagonal a la Escuela San Benito. Casa sin numero. Venezuela Edo Zulia. Javier Jose Baez Ferrer. Teléfono: 04267673361. Correo electrónico: jb48602@gmail.com Nota: Si esta en su disponibilidad le pido enviarlos, por Ipostel. Sin mas que decir:

    Que la paz de nuestro Señor Jesucristo este con usted y los suyos. Amen!!!

    Me gusta


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