Calvino y la reprensión pública de ofensas públicas

CalvinoEn el último tiempo me ha tocado escuchar que cuando alguien critica a un pastor por haber dicho públicamente algo que va contra la Palabra de Dios está pecando si no ha seguido previamente los pasos descritos por Jesús en Mateo 18:15-17[1]. A esta actitud, Donald Carson la llama abuso de Mateo 18.[2] Él afirma que estos versículos no hablan de ofensas públicas, sino que de ofensas privadas. Por lo tanto, no se aplican a la reprensión o crítica hacia aquellos que predicando o escribiendo públicamente hacen afirmaciones falsas.

Pero Carson no es el único que entiende el texto. Calvino también entiende así estos versículos y en su comentario a ellos él pregunta: “¿esta regla debe extenderse de manera indiscriminada a todo tipo de ofensa?”. Y describe la misma situación de la que habla cuando afirma que “hay muchos que no permiten ninguna censura pública, hasta que el ofensor haya sido amonestado en privado.” Pero él mismo responde:

hay un límite evidente en las palabras de Cristo; pues él no nos ordena, simplemente y sin excepción, aconsejar o reprobar en privado y en la ausencia de testigos, a todos los que han ofendido, sino que nos invita a usar este método cuando se nos ha ofendido en privado…

Luego deja más claro este punto cuando comenta la frase “contra ti” usada por Jesús. Y dice:

Esta expresión, como se desprende de lo que hemos dicho, no denota una ofensa cometida contra cualquier persona, sino que distingue entre pecados secretos y públicos. Porque si alguno ofende a toda la Iglesia, Pablo ordena que se le reprenda públicamente, incluso los presbíteros deben ser reprendidos; ya que es en referencia a ellos que se encomienda expresamente a Timoteo,

“repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.” (1Ti 5:20)

Ciertamente, sería absurdo que el que ha cometido una ofensa pública, de forma que la desgracia se conoce de forma general, deba ser amonestado por individuos; porque si un millar de personas son conscientes de ello, debería recibir un millar de amonestaciones. Por lo tanto, la distinción que Cristo establece expresamente, y debe tenerse en cuenta, es que ningún hombre puede traer la desgracia a su hermano temerariamente, ni, sin necesidad, divulgar las ofensas secretas.[3]

Este misma enseñanza es expuesta en el comentario a Gálatas 2:14[4]. En este texto Pablo relata a los gálatas la ocasión en la que él reprendió a Pedro por la hipocresía de comer con los gentiles, pero apartarse de ellos cuando se acercaban los judaizantes. Pablo no sólo afirma que lo reprendió, sino que afirma que lo hizo delante de todos. Al comentar esta frase Calvino dice:

Este ejemplo nos enseña, que aquellos que han pecado públicamente deben ser castigados públicamente, en todo lo que concierne a la Iglesia. La intención es, que su pecado no puede, al permanecer impune, servir como un peligroso ejemplo; y Pablo en otro lugar (1 Timoteo 5:20) establece esta norma expresamente, que debe observarse en el caso de los ancianos,

“A los que el pecado reprimenda delante de todos, de que los demás también teman;”

porque la posición que detentan hace que su ejemplo sea más pernicioso…[5]

 El entendimiento de Calvino es, entonces, el mismo que el de Carson, y distinto del de muchos en la iglesia hoy: Mateo 18:15-17 no se aplica a ofensas públicas, por lo que la crítica y reprensión pública no es pecaminosa sino que necesaria para la salud de la iglesia.

Notas

[1] Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. (Mateo 18:15-17 R60)
[2] Carson escribió una editorial en el journal Themelios mostrando que esta interpretación del texto de Mateo es equivocada. Ver Donald A. CARSON, “On Abusing Matthew 18,” Themelios, 36 (2011), 1–3. [ http://legacy.thegospelcoalition.org/themelios/article/editorial_on_abusing_matthew_18 ]
[3] Calvin, J. (1998). Calvin’s Commentaries: The Harmony of the Gospels  : Calvin’s Commentary on Matthew, Mark, and Luke (electronic ed.). Logos Library System; Calvin’s Commentaries. Albany, OR: Ages Software.
[4] Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? (Gal 2:14 R60)
[5]Calvin, J. (1998). Calvin’s Commentaries: Galatians (electronic ed.). Logos Library System; Calvin’s Commentaries (Ga 2:14). Albany, OR: Ages Software.

9 comentarios

  1. Muy bueno! Un salute amado!

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  2. Tanto Calvino como Carson están equivocados, es extremadamente clara la expresión de Jesus, y no discrimina entre pecado publico o privado. Y hay mucha sabiduria en sus expresiones.

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    • Anibal, por qué Jesus habla de pecados cometidos contra tí? Y qué sentido tiene hacer público el pecado (después de algunos intentos de provocar el arrepentimiento) si el pecado ya es público?

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      • si un hermano ha pecado contra ti, en público, eso no invalida lo que Jesus ha dicho (el no discriminó entre publico y privado) y debes ir a él (el hermano) en privado, y si él está de acuerdo en que estuvo errado, debes instarle a arrepentirse del pecado manifestando eso públicamente. Siempre hay que ir con él en privado inicialmente. El amor cubre el pecado (1 Corintios 13:7; 1 Pedro 4:8), Hay que tratar de servir a los hermanos en esto, no avergonzarlos.

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      • Lo dicho por Jesus en Mateo 18: 15-17 está en total consonancia con 1Ti 5:20, no anula lo dicho por el Señor, sino que lo confirma.

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      • Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia,
        tenle por gentil y publicano. Totalmente concordado con “los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.”

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    • Cuando Pablo reprende a Pedro lo hace porque está predicando una doctrina falsa de salvación por obras, denunciando la falsedad (no sabemos si antes no estuvo con el en privado, y luego con dos testigos, pero el pasaje lo que enseña es la reprension por las falsas enseñanzas); y cuando lo hace en corintios lo hace a los miembros de la iglesia de corintios no al fornicario. La reprensión es a una iglesia y no al fornicario.

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  3. Gracias por tus buenos comentarios.
    Saludos.

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  4. Ciertamente, nadie debe sentirse culpable por denunciar la falsa enseñanza. Obviamente, no hemos sido llamados para juzgar a las personas, pero sí debemos ser celosos en defender la sana doctrina, no importando de quién se trate. Por lo tanto, las palabras de Jesús son solo aplicables para los casos de ofensas privadas, las cuales no incluyen aspectos doctrinales.

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