Reseña: Creados a imagen de Dios

HOEKEMA, Anthony. Creados a imagen de Dios. Grand Rapids: Libros Desafío, 2005, 341 pp.

El Dr. Anthony Hoekema (1913 – 1988) fue un teólogo reformado nacido en la ciudad de Drachten en Holanda. A los diez años emigró a Estados Unidos donde estudio en el Calvin College, la Universidad de Michigan, el Calvin Theological Seminary y el Princeton Theological Seminary (Th.D., 1953). Fue pastor de las Iglesias Cristianas Reformadas y profesor de Teología Sistemática en el Calvin Theological Seminary.

Entre sus libros más conocidos están “The Four Major Cults” [Las Cuatro Grandes Sectas] (1963), “What about Tongue-Speaking?” [Acerca de Hablar en Lenguas] (1966), “Holy Spirit Baptism” [El Bautismo del Espíritu Santo] (1972), “The Bible and the Future” [La Biblia y el Futuro] (1979), “Created in God’s Image” [Creados a Imagen de Dios] (1986) y “Saved by Grace” [Salvos por Gracia] (1989).

El libro “Creados a Imagen de Dios” publicado en 2005 por Libros Desafío es un tratado de Antropología Teológica. En el prefacio el autor dice que su objetivo en este libro es “plantear lo que la Biblia enseña acerca de la naturaleza y destino de los seres humanos”, cuando nos enfrentamos al tema del estudio del hombre según la Palabra de Dios nos enseña recordamos las sabias palabras de Juan Calvino (Institución de la Religión Cristiana, I.I.I), quien, hablando acerca de la importancia del conocimiento que el hombre debe tener de sí mismo dice:

“por nuestra pobreza se muestra todavía mejor aquella inmensidad de bienes, que en Dios reside; y principalmente esta miserable caída, en que por la transgresión del hombre caímos, nos obliga a levantar los ojos arriba, no solo para que, ayunos y hambrientos, pidamos de allí lo que nov haga falta, sino también para que, despertados por el miedo, aprendamos humildad. Porque como en el hombre se halla todo, un mundo  de miserias, después de haber sido despojados de los dones del cielo, nuestra desnudez, para grande vergüenza nuestra, descubre una infinidad de oprobios; y por otra parte no puede por menos que ser tocado cada cual de la conciencia de su propia, desventura, para poder, por lo menos, alcanzar algún conocimiento de Dios.”

El libro está divido en doce capítulos. El primero de ellos, llamado “La importancia de la doctrina acerca del hombre”, es una introducción al texto, donde el autor muestra como el asunto de la antropología ha sido desde siempre un asunto importante en el pensar humano, explicando básicamente las visiones del hombre que hay en las distintas filosofías. En el segundo capítulo, como el nombre lo indica, Hoekema habla sobre “el hombre como persona creada” planteando la paradoja de ser un ser creado, y por ello dependiente, y persona, con independencia relativa. Esta posición, de aceptar como paradojal las verdades de la soberanía divina y la libertad humana (en especial en cuanto a su responsabilidad) está en contraposición con la enseñanza bíblica de que la responsabilidad humana tiene como fundamento la existencia de demandas de un Dios soberano. Así estas dos verdades son complementarias y no paradójicas.

Los siguientes tres capítulos hablan sobre la imagen de Dios en el hombre. El capítulo tres habla de la imagen de Dios haciendo un análisis exegético de algunos de los pasajes más importantes del Antiguo y Nuevo Testamento con relación al tema tratado. Hoekema, nuevamente apelando a una paradoja, afirma que la imagen de Dios en el hombre es “un aspecto del hombre que no se puede perder, una parte de su esencia y existencia”[1] y al mismo tiempo “es la semejanza a Dios que se pervirtió cuando el hombre cayó en pecado, pero que se está restaurando y renovando en el proceso de santificación.”[2]

El capítulo cuatro es un panorama histórico del entendimiento de la doctrina de la Imagen de Dios. Hoekema evalúa los entendimientos de Ireneo, Tomás de Aquino, Juan Calvino, Karl Barth, Emil Brunner y G. C. Berkouwer; y muestra como la idea de imagen de Dios fue cambiando de lo estructural a lo relacional. Él opta por aceptar ambas ideas.

En el capítulo cinco Hoekema trabaja la idea de la relación triple del hombre: con Dios, el próximo y la naturaleza; y de cómo, en la historia, la imagen puede operar en estas relaciones de distintos modos; a saber, imagen original, pervertida, renovada y perfeccionada.

En el sexto capítulo el autor trata del hombre en una cuarta relación: consigo mismo. Para él, esta relación es subyacente a las otras y hace posible que la persona se desempeñe de manera adecuada en ellas. La tesis del autor es que el hombre debe tener una imagen de sí mismo que sea dinámica, esto debido a la renovación progresiva del Espíritu Santo.

El capítulo siete es el primero de cuatro capítulos que hablan acerca del pecado, este habla acerca del origen del pecado, planteando la tesis de que Adán fue una persona histórica y la caída un suceso real, es por esta caída que el pecado entró en la historia sin embargo éste es algo accidental, no esencial al hombre.

El capítulo ocho, que se titula “La Difusión del pecado”, habla de las consecuencias de la caída, la universalidad del pecado, el pecado original y la forma en como este pecado se transmite de generación en generación. En este capítulo Hoekema, debido a la teoría de la gracia común, niega los Cánones de Dort que afirman que el hombre natural “ni aún en asuntos naturales y cívicos, tampoco usa rectamente esta luz [entendida aquí como algún conocimiento de Dios, de las cosas naturales, y de la distinción entre lo que es lícito e ilícito]; antes bien, sea como fuere, la empaña totalmente de diversas maneras, y la subyuga en injusticia; y puesto que él hace esto, por tanto se priva de toda disculpa ante Dios” (III/IV.IV) diciendo que la incapacidad del hombre está limitada a asuntos espirituales y no a su vida toda. Con respecto a la difusión del pecado Hoekema propone la aceptación del realismo y el federalismo como verdades complementarias.

El noveno capítulo habla de la naturaleza del pecado, de cómo éste debe ser definido y descrito. Aquí el autor niega que el pecado sea algo que pertenezca al hombre sino que es algo más bien accidental a él. También hace distinción entre clase y graduación de los pecados; terminando el capítulo con una sección sobre el pecado imperdonable.

El capítulo diez trata de cómo Dios frena el pecado en el mundo por medio de la gracia común, que es una doctrina que habría sido descrita por Calvino y desarrollada posteriormente por Bavinck y Kuyper. Hoekema también presenta la posición contraria a la gracia común pero lo hace sin incluir el tema decisivo sobre el asunto: el amor de Dios hacia el réprobo. Esta presentación tampoco es justa en el caso de los teólogos de la IPR que también afirman que Dios frena el pecado pero difieran en la motivación de Dios para hacerlo, para ellos este freno no es por gracia.

El siguiente capítulo, llamado “La persona total”, habla de otro tema controversial. En esta sección el autor rechaza la idea de que el ser humano esté compuesto por partes, como afirman el dicotomismo y el tricotomismo, y propone la teoría de la “Unidad psicosomática.”

El tema tratado en el capítulo doce es “la cuestión de la libertad.” Hoekema define verdadera libertad como “la capacidad de los seres humanos, con la ayuda del Espíritu Santo, de pensar, decir y hacer lo que le agrada a Dios y en armonía con su voluntad revelada”, capacidad perdida con la caída ya que, usando las palabras de Agustín, después de ella el hombre natural está en un estado en el cual no puede no pecar, que es restaurada en el proceso de redención y perfeccionada cuando estemos en la gloria, cuando entremos en un estado de no poder pecar.

Sin dudas el libro “Creados a Imagen de Dios” es un libro para recomendar a quien quiera conocer las doctrinas acerca del hombre. Hoekema hace en este libro un gran uso de análisis exegético y de los grandes teólogos reformados mostrando, en la mayoría de las veces, cual ha sido la opinión histórica del pensamiento reformado.

El libro también contiene desvíos como la aceptación de las paradojas como método válido de entender la Escritura y la aceptación de la gracia común, errores comunes en un ministro de las Iglesias Cristianas Reformadas.


[1] p. 52

[2] p. 52

Si este artículo te fue útil ayúdame haciendo click en el banner de mi auspiciador.

Anuncios

5 comentarios

  1. […] de https://reformadoreformandome.wordpress.com/2010/03/26/resena-creados-a-imagen-de-dios/ Etiquetado con:Antropología, hoekema, Institucion de la religion cristiana, reseña, reseñas, […]

    Me gusta

  2. Creo deberías leer con más atención lo que Calvino dice a respecto de la Gracia Común. Lee la Institución de la Religión Cristiana. En portugués llamadas también Institutas. Hay dos versiones editadas una más erudita y otra más popular. Las dos son excelentes para quien se prepara para el Sagrado Ministerio de la Palabra. Te aconsejo la lectura pausada y detenida de los escritos de Gordon Clark. La Teología Sistemática de Louis Berkof es fantástica para darte fundamento teológico-bíblico y un buen entendimiento de las doctrinas características de la Reforma y de los reformados presbiterianos. Incluso puedes leer al fantástico bautista Spurgeon sin ningún miedo de considerarlo hereje por causa de la Gracia Común y/o por causa de lo que en postugués también se llama “paradoxo” lo que para nosotros los españoles es paradoja. Si eres como dices presbiteriano y por ende reformado no tienes porque temerle a la Gracia Común ni a las paradojas que sin duda nos ayudan a entender muchos de los misterios de Dios. Un fuerte abrazo en Jesucristo, nuestro amado Mesías!!!

    Le gusta a 1 persona

    • Alejandro, ya que Calvino no habla nada sobre la “gracia común”, he estudiado lo que él escribió acerca de la reprobación, la “oferta” del Evangelio, la obra interna del Espíritu Santo en los impios, los beneficios de la expiación para los impios, etc. Y en nada concuerda con la gracia común.

      No entendí, en este contexto, la lectura de Clark. Él no aceptaba la gracia común ni las paradojas. Cómo las paradojas nos ayudan a entender los misterios de Dios? al contrario, aceptar las paradojas nos hace ni intentar resolver esos misterios.

      Me gusta

  3. La salud, la libertad, la ciencia como la medicina, la democracia, la educación, la lluvia etc. son productos de la gracia común. A nadie le debe Dios estas cosas, se las concede a todos un tiempo. Esto es la gracia común, pues “Dios es el Salvador de todos los hombres, y mayormente de los que creen”. La salvación del cancer o del accidente aereo que millones de incredulos disfrutan cada día es gracia común, no es una ley ciega de una naturaleza contaminada por el pecado y bajo la maldicion…”Subió a lo alto, llevó cautiva la cautividad, dio dones a los hombres y a los rebeldes para que habite entre ellos Iah Dios”; A.W.Pink dice que los rebeldes son los no-elegidos, los reprobos y que los dones que reciben son el resultado de la gracia común. Un poco de sentido común puede ayudar a entender el caso…

    Me gusta

  4. me podrían decir donde puedo descargar este libro en pdf? muchas gracias mandarme el link a mikifice@hotmail.es

    Me gusta


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s