Armonía de las Confesiones Reformadas: Los apócrifos

La Biblia católica incluye los apócrifos

La Biblia católica incluye los apócrifos

Una vez una joven de mi iglesia me preguntó por qué su Biblia tenía más libros que la mía. Ella no sabía, como muchos de los católico-romanos, que durante el concilio de Trento, que se llamó en respuesta a la Reforma y para justificar muchas de sus herejías y sinvergüenzuras, la iglesia Romana agregó a la Biblia un conjunto de libros llamados apócrifos o deuterocanónicos, libros que nunca fueron reconocidos como Palabra de Dios.

Algunas de las Confesiones Reformadas dedican una pequeña porción a hablar sobre estos libros. Veamos lo que, en esta parte de la serie, dicen las confesiones.

Confesión Belga

Artículo 6
A estos santos libros los distinguimos de los apócrifos, que son los siguientes:

El tercero y cuarto libro de Esdras, el libro de Tobías, Judit, el libro de la Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, lo que se ha añadido a la historia de Ester; la oración de los tres mancebos en el fuego, la historia de Susana, la de la imagen de Bel y del Dragón; la oración de Manasés, y los dos libros de los Macabeos. La Iglesia podrá leer estos libros, y también tomar de ellos enseñanzas en tanto en cuanto que estén de conformidad con los libros Canónicos; pero carecen de poder y autoridad para apoyar en ellos algún artículo de la fe o de la religión Cristiana, pues podrían disminuir o contra decir la autoridad de los otros libros sagrados.

Segunda Confesión Helvética

Capítulo I – Párrafo 9
Al mismo tiempo no ocultamos que ciertos libros del Antiguo testamento fueron llamados por los antiguos: «Apócrifos» o «Ecciesiastici»; y deseaban que fuesen leídos en las iglesias, pero no usados para reconfirmar la fe. Así, Agustín, en su libro «La ciudad de Dios» (Parte18, capítulo 38) recuerda que en los Libros de los Reyes se mencionan nombres y libros de ciertos profetas. Pero Agustín añade que dichos libros no figuran en el canon y que los libros que tenemos bastan para la piedad.

Confesión de Fe de Westminster

Capítulo I – Artículo 3
Los libros comúnmente llamados Apócrifos, por no ser de inspiración divina, no forman parte del Canon de las Santas Escrituras, y por lo tanto no son de autoridad para la Iglesia de Dios, ni deben aceptarse ni usarse sino de la misma manera que otros escritos humanos. (1)

1. 2 Pedro 1:21; Romanos 3:2; Lucas 24:27,44.

1 comentario

  1. Se podría añadir si no me equivoco que los apócrifos no fueron escritos en hebreo, y que además nosotros los protestantes tenemos el canón de los judios en cuanto al AT.

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