Revelación: Problemas

Con esta entrada terminamos la serie “Revelación” de la Teología Sistemática de Oliver Buswell.

En esta sección el autor analisa algunos de los aparentes problemas que surgirían al afirmar la inerrancia bíblica.

“El progreso de las investigaciones críticas, la arqueología, la lingüística, y la erudición bíblica en general constantemente ha dado a luz crecientes evidencias para la integridad de la Biblia, así como que no se ha descubierto ningún hecho bien fundado que pruebe que la Biblia no es digna de confianza. ” dice Buswell en su sistemática.

VIII. PROBLEMAS

A. Consideraciones generales

Será imposible discutir en detalle los muchos problemas que se han levantado en relación con la doctrina de la veracidad completa de las Escrituras. La hipótesis documental del Antiguo Testamento, los problemas de la crítica en cuanto al Nuevo Testamento, cuestiones históricas y arqueológicas, tendremos que dejarlas para obras de introducción bíblica en general y la introducción especial a los varios libros de la Biblia. El progreso de las investigaciones críticas, la arqueología, la lingüística, y la erudición bíblica en general constantemente ha dado a luz crecientes evidencias para la integridad de la Biblia, así como que no se ha descubierto ningún hecho bien fundado que pruebe que la Biblia no es digna de confianza. Piénsese en lo que el descubrimiento de los rollos del mar Muerto está sumando a nuestro conocimiento de los tiempos bíblicos. Existe la tentación de hacer incursión tras incursión en los problemas que se han suscitado y, en las respuestas halladas en el curso de la historia de la erudición bíblica. Pero tenemos que concentrar nuestro estudio sobre la doctrina de la inspiración y la inerrabilidad.

A esta altura me parece que no puedo hacer nada mejor que citar de un artículo mío publicado en The Bible Today de marzo de 1924. Al citar esto, quiero decir que mis consideraciones bajo «Reglas de gramática», «Citas del Antiguo Testamento», «Lecturas variantes», y «Exactitud histórica» han resultado principios valiosos en el estudio de la Biblia durante los años que han transcurrido.

B. Un testimonio antiguo

La primera batalla que tuve sobre la inerrabilidad de la Biblia fue en la universidad de …. Mi estimado amigo, el profesor X, jefe del departamento de griego, es un hombre espiritualmente inclinado y que ama al Señor Jesucristo. Una tarde, en el picnic anual del departamento de griego que se realizó en el patio de su hermosa casa, mientras cantábamos alrededor de la fogata, el profesor X, de repente empezó una oración reverente y fervorosa, que nunca olvidaré. Pero el profesor X no cree en la inerrabilidad de la Biblia por dos razones: (1) hay muchas lecturas variantes aun en nuestros mejores textos en el idioma original, y (2) los escritores del Nuevo Testamento raras veces citan el Antiguo Testamento al pie de la letra, sino que lo citan libremente. He tenido un curso espléndido en la crítica textual del Nuevo Testamento bajo el profesor Z desde que estudié con el profesor X, y encuentro que un tercer argumento se asocia ordinariamente con estos dos. (3) hay muchos errores gramaticales en algunos de los libros de la Biblia que evidentemente estuvieron en los manuscritos originales. Quisiera dar, en forma breve, mis reacciones a estos tres argumentos en el orden opuesto al mencionado.

1. Reglas gramaticales

Las reglas gramaticales son, a lo más, cosas relativas, y en ningún sentido absolutas. Para los ejercicios de los estudiantes hay que seguir ciertas reglas, pero para autores de literatura superior las reglas no son obligatorias. Cuando uno quiere expresar un pensamiento grande, puede escribir en el lenguaje que mejor le parezca. La mejor opinión que he encontrado sobre este tema es que para cada obra literaria debemos escribir una gramática especial, no imponiendo nuestras reglas sobre el autor, sino estudiando las reglas que él tuvo a bien usar. La inerrabilidad del significado de Apocalipsis no se destruye en lo más mínimo por el hecho de que Juan a veces usó palabras griegas en construcciones gramaticales hebreas.

2. Citas del Antiguo Testamento

Es verdad que los escritores del Nuevo Testamento frecuentemente citan el Antiguo Testamento libremente, no con exactitud, pero no encuentro que esto sea un argumento en contra de la inerrabilidad de la Biblia. Lo que los escritores del Nuevo Testamento dicen en la cita es absolutamente la verdad, a menos que den a entender al lector que están citando al pie de la letra. La dificultad al referirse a los pasajes en los rollos voluminosos, y la escasez de ellos, hizo entender al público lector de los tiempos bíblicos, sin duda, que la mayoría de las citas eran de memoria e indirectas. Encuentro que aun hoy día citamos a hombres y libros en la misma manera…. Nuestros signos de puntuación no se habían inventado en el tiempo que se escribió el Nuevo Testamento, y las citas se entendían probablemente como indirectas, a menos que se estableciera lo contrario. Además, muchas de las llamadas citas en el Nuevo Testamento no se han de entender como citas, sino como meras alusiones.

3. Lecturas variantes

Fue una sorpresa para mí encontrar que hay muchas lecturas variantes en nuestros mejores textos en los idiomas originales, y que todos los documentos originales se han perdido. Sin embargo, pronto me di cuenta de que este hecho no es diferente del hecho bien conocido de que la traducción común de la Biblia a nuestra lengua no es inerrable.

Después de todo, ¿qué pretendemos que es inerrable? Como yo entiendo el asunto, sostenemos la inerrabilidad del significado de lo que los autores quisieron comunicar en los manuscritos originales.

En este punto los racionalistas siempre presentan una pregunta (y también muchos que son verdaderamente conservadores): ¿Es razonable suponer que Dios hizo que los manuscritos originales fuesen inerrables cuando todo lo que tenemos es una colección de copias erróneas, y aun si tuviéramos los mismos manuscritos originales, es dudoso que nuestra información nos diera el significado de todas las palabras? Contesto así:

(a) A la importancia de las lecturas variantes se le ha dado demasiado énfasis. Para el caso los mejores textos griegos son idénticos a los manuscritos originales. No se ha levantado ninguna controversia teológica ni histórica, por causa de una lectura variante. El Dr. Hort dice (Students’ Edition of the «New Testament in Greek», 565): «Esas palabras, en nuestra opinión todavía sujetas a duda, apenas son más de la milésima parte de todo el Nuevo Testamento».

(b) Para una época que demanda más precisión que nunca, Dios está dando un conocimiento cada vez más exacto del verdadero significado de los manuscritos originales. Esto es verdad, no solamente en nuestro estudio del texto, que ha tenido notable progreso en el último medio siglo, sino también en nuestro estudio de la historia de los tiempos bíblicos, que nos da una luz nunca soñada del verdadero significado de lo que fue escrito.

(c) Si creemos en la inerrabilidad del verdadero significado de los manuscritos originales, la única manera en que somos libres para cambiar nuestra Biblia es eliminar las pequeñas dificultades entre ellas y lo que descubrimos era el original. Tenemos una regla infalible de fe y práctica. Si por otra parte, no creemos en la inerrabilidad del verdadero significado de los manuscritos originales, somos libres para cambiar nuestras Biblias donde quiera que pensemos, en nuestra propia sabiduría, que los originales estuvieron errados. Hemos perdido nuestra regla infalible.

Una ilustración de este principio se puede ver en el mundo comercial. Ningún comerciante en el país puede estar seguro de que tiene un metro, por ejemplo, que sea absolutamente exacto, aunque se midiera con un micrómetro. Pero la única manera en que uno puede permitirse cambiar su metro, es comparándolo con las copias más exactas que se guardan en la oficina Internacional de Pesos y Medidas en París. Muy pocas personas, relativamente, han visto estas medidas exactas, y no es importante verlas, porque las medidas comunes son bastante precisas, aunque no absolutas. Pero, si no tuviéramos una «doctrina» de medidas absolutamente exactas, cualquier comerciante que pensara que su metro es demasiado largo, podría cortarlo a su antojo y vender la mercadería así.

Creo que la doctrina de la infalibilidad del significado de los manuscritos originales, que los autores inspirados querían transmitir, es una doctrina esencial del cristianismo. Se puede cambiar la Biblia sólo en aquellos pequeños detalles en que descubrimos que difieren del original inerrable.

4. Exactitud histórica de la Biblia

En cuanto a las discrepancias históricas presuntas en la Biblia, he encontrado mejor poner mis preguntas en «cuarentena» hasta que se encuentren las respuestas. He tenido muchas de tales preguntas y puede ser que tenga más, pero he tenido tantas respuestas que por mucho tiempo mi casillero de cuarentena ha estado vacío. Daré un ejemplo (de cientos) de una pregunta que entró en «cuarentena» y salió resuelta. Se me enseñó definitivamente, que en Juan, la última Cena ocurrió el día antes de la Pascua, porque la crucifixión fue en el día de la «preparación de la Pascua». Después de varios años descubrí que «preparación era la palabra judía para viernes». La preparación de la Pascua» fue el viernes de la semana de la Pascua, y Juan y los otros evangelios están en perfecta armonía.

Me interesa hacer notar que el Dr. R.L. Harris ha llegado por su cuenta a una ilustración muy similar a la mía, tomada de pesas y medidas. El estudiante debe leer todo el capítulo «La crítica textual y la inspiración» del libro del Dr. Harris Inspiración y canonicidad.

C. Enfrentando problemas actuales

Nosotros, los creyentes en la inerrabilidad de las Escrituras, constantemente nos vemos en situaciones en que los dirigentes cristianos inconscientemente cambian su posición y hacen componendas que nos parecen minar las doctrinas fundamentales. Hay dirigentes prominentes conocidos como evangélicos (fundamentalistas) que, al no estar de acuerdo con la doctrina de la inerrabilidad de las Escrituras, no solamente difieren de la gran tradición del antiguo Seminario Princeton (Charles Hodge, A.A. Hodge, y Warfield) sino que difieren de los grandes credos históricos de la iglesia. El Dr. R.L. Harris, con quien frecuentemente consulto, indica: «Warfield no está solo al rechazar la idea de contradicción en la Escritura. Los Treinta y Nueve Artículos de la Iglesia Anglicana, las normas de Westminster, y otros credos mayores expresamente niegan la posibilidad de contradicción en las Escrituras».

Incongruentemente, H. P. Smith (1880- 1941) ha sido presentado por nuestros contemporáneos, junto con James Orr, como rechazando la doctrina de la inerrabilidad. Pero este Smith fue de una naturaleza completamente diferente de la de Orr. El Dr. Harris dice: «Como Warfield hace notar, Smith no buscaba problemas pequeños sino que era un ejemplo extremo de alta crítica, para quien, en verdad, nada en las Escrituras era verdaderamente autoritativo…. Algunos evangélicos condenan a Warfield por no haber contestado estos ataques de Smith, … los mismos pueden ser contestados. Probablemente Warfield (sabiendo que la mayoría de las respuestas se encuentran en los datos textuales) dejó eso para sus colegas».

Un punto de Smith contra la inerrabilidad tiene que ver con la cita de Pablo en 1 Corintios 3.19 de Job 5.13. Warfield había declarado el bien conocido hecho de que cuando los escritores del Nuevo Testamento dicen «escrito está», siempre quieren decir «está escrito autoritativamente en la Palabra de Dios». Smith se refirió a 1 Corintios 3.19, «Pues escrito está, él prende a los sabios en la astucia de ellos». «La cita del Antiguo Testamento se encuentra en Job 5.13, en un discurso de Elifaz temanita. Pero los discursos de Elifaz no son aceptados por los más estrictos creyentes en la inerrabilidad como «infalibles en todas sus expresiones»…» «Entonces tenemos la parte acusadora concediendo que los discursos de Elifaz, como lo registra para nosotros la inspiración, no son garantizados como infalibles. Sin embargo, uno de estos discursos es citado por la misma fórmula que, como la parte acusadora dice, declara que la Escritura es infalible en todas sus expresiones. La incompatibilidad es aparente. La frase escrito está es en un caso, por lo menos, no una declaración de infalibilidad, y por supuesto, no se puede hacer tal declaración en ningún otro lugar».

La respuesta a Smith, en este caso, no es difícil. (1) La palabra «escrito está» en el pasaje citado introduce dos dichos del Antiguo Testamento en los cuales se da la misma verdad general. Es decir, en 1 Corintios 3.19,20, después de las palabras de Pablo «escrito está» se presenta tanto Job 5.13 como el Salmo 94.11. (2) Es un principio importante en la interpretación del Nuevo Testamento que, cuando se cita un pasaje del Antiguo Testamento, el lector debe tomar en cuenta el contexto completo, y no solamente las palabras citadas. Cualquier lector del libro de Job debe recordar que al final de la historia (Job 42.7,8), Dios aplica a Elifaz mismo la idea de uno de los dichos astutos del mismo Elifaz. Las mismas palabras, «para no trataros afrentosamente», nos hacen recordar las palabras de Elifaz «que prende a los sabios en la astucia de ellos». Nótese el contraste entre, aremah, «astucia», de Elifaz y, nevalah,«insensatez» (V.M.), de Jehová. Mi estimado colega, el Dr. Wilbur Wallis, me ha llamado la atención al hecho de que 1 Corintios 3.19 (aun si se olvida la cita en el versículo 20) es una cita, no sólo de Job 5.13 sino de Job 5.13 más su contexto lógico, a saber el final de la historia de Elifaz en Job 42.7,8.

Este mismo H.P. Smith, presentó ocho pares de paralelos de 2 Samuel y 1 Crónicas en los cuales parecen haber discrepancias en los números. De estos el Dr. Harris dice lo siguiente:

«Otros argumentos de Smith conciernen ocho pasajes donde hay discrepancias en números entre pasajes paralelos en Samuel, Reyes, y Crónicas. Cree Smith que Crónicas apareció después de los tiempos narrados por el autor de Reyes y por tanto sus números muestran exageración. Alega que este es el caso, más bien que la dificultad esté en la transmisión de los números, como la mayoría de los eruditos ortodoxos ha sostenido.

»Quisiéramos examinar cada pasaje en detalle, pero el espacio lo prohíbe. Si Smith lo hubiera hecho, habría notado que en cada caso menos uno hay un problema textual en cuanto a estos números, ya sea en la versión griega (LXX) o en la Siríaca (Peshito), y en varios casos el error es claramente un error de algún copista.

»En 2 Samuel 8.4 y 1 Crónicas 18.4 la LXX tiene los números de Crónicas en ambos libros. Aparentemente los números originales fueron iguales en vista de que el contexto de los dos versículos es prácticamente palabra por palabra. Probablemente Crónicas fue copiado de Samuel, dígase de entrada.

»En el segundo caso, 2 Samuel 10.6 y 1 Crónicas 19.6, el contexto no muestra un paralelismo exacto. Es claro que los 20.000 y 12.000 de Samuel equivalen a los 32.000 de Crónicas, lo que no toma en cuenta los mil del rey Maaca. Hay variedad entre las versiones si estas fueron todos de infantería o de caballería o de carros. Probablemente incluía a los tres.

»En el tercer caso, 2 Samuel 10.18 y 1 Crónicas 19.18, todas las versiones están de acuerdo con el hebreo, que claramente tiene un error, 700 en Samuel y 7.000 en Crónicas. Con los otros ejemplos delante de nosotros podemos sin dificultad presumir aquí un error de transcripción.

»En el cuarto caso, 2 Samuel 24.9 y 1 Crónicas 21.5, el contexto no es paralelo en el hebreo. Probablemente se enumeren diferentes detalles. Algunos manuscritos de la LXX tienen un total de 1.100.000 en todo Israel sin contar Leví y Benjamín. Esto probablemente concordaría con el total de 1.300.000 de Samuel.

»En el quinto caso, 2 Samuel 24.24 y 1 Crónicas 21.25, el contexto no es paralelo. Un texto puede dar el precio de una porción; el otro, el total. En realidad, el Siríaco de Crónicas concuerda con el hebreo de Samuel, aunque no así el griego.

»En el sexto caso, 1 Reyes 4.26 y 2 Crónicas 9.25, a la LXX le falta el pasaje en Reyes y a la Siríaca le falta el pasaje de Crónicas. Pero un manuscrito importante de la LXX en Crónicas concuerda con el hebreo de Reyes.

»En el séptimo caso, 1 Reyes 6.2 y 2 Crónicas 3.4, Smith aun ni presume una contradicción. Reyes da la altura de la casa como de 30 codos y Crónicas ni la da, pero da la altura del pórtico como de 120 codos. Los contextos no son paralelos y se tratan las dimensiones de diferentes maneras. Sin embargo, un MSS de la LXX y también la Siríaca dan la altura del pórtico como de 20 codos en Crónicas. La palabra para 100 en hebreo y para codo son muy similares. Probablemente algún copista se confundió y agregó el número 100 (100 — mem, alef, he; codo—alef, mem, he).

»En el octavo caso hay en verdad confusión. El pasaje de 1 Reyes 7.26 falta en la LXX, y el pasaje de 2 Crónicas 4.5 falta en la Siríaca. La contradicción entre 2000 batos en Reyes y 3000 batos en Crónicas permanece, pero la confusión probablemente es textual. Es posible que uno de ellos ni aun apareciera en el texto original, o ninguno de los dos.

»Finalmente, debemos notar que las discrepancias en números y nombres ocurren más fácilmente al copiar. Todas estas han sido observadas y la mayoría de ellas han sido comentadas por los comentaristas antiguos. Debemos atribuirlas a errores de copistas, claramente en la mayoría de los casos y probablemente en otros. No son muy numerosos ni importantes. Generalmente la LXX sola nos ayuda a arreglarlas. Y podemos añadir que el testimonio de la LXX en estos asuntos está recibiendo nuevo énfasis hoy día, porque algunas copias importantes de los rollos del Mar Muerto sostienen muy bien la exactitud general de la LXX en algunas de estas discrepancias».

La referencia en Marcos 6.8 a los doce llevando nada más que un bordón y en Mateo 10.10 no llevando bordón (ver Lc 9.3) la presentan los contemporáneos como si los que creen en la inerrabilidad quedaran desconcertados por los datos. Pero la doctrina de la inerrabilidad sencillamente significa que lo que cada palabra en la Biblia dice es verdad cuando se lee, como todo lenguaje debe ser leído, gramática e históricamente.

Los principios de la exégesis gramático-histórica de cualquier libro de la antigüedad nos enseñan que no debemos esperar en los escritores antiguos citas palabra por palabra. Cuando un escriba de la antigüedad dice: «Dijo, haré tal y tal,» es una regla sencilla de la exégesis de tales documentos que tenemos que comprender que el escriba no pretendía dar una cita verbal directa. Esto no es cosa rara.

Un abogado cristiano muy competente instruyó una vez a un estudiante, en presencia mía, en la manera de dar testimonio ante un tribunal. «Cuando yo le pregunte, «¿Qué dijo la otra persona?», Ud. debe decir las palabras de esa persona como usted las recuerda en su esencia. No trate de cambiar sus palabras en discursos indirectos. Entonces, si el abogado opositor le pregunta, «¿Son esas sus palabras exactas?», diga, «Por supuesto que no, pero eso es lo que dijo»».

Lo que Jesús dijo al instruir a los doce, por supuesto, está resumido en pocas palabras. Probablemente dijo algo así, «No llevéis provisiones extras; ni aun un bordón, o, si necesitáis un bordón no llevéis un paquete de ropa amarrado a él». Leer las Escrituras de otra manera, como si diera citas verbales directas es violar el método gramático-histórico. Lo que las palabras dicen en el idioma y en el fondo histórico en que fueron escritos es inerrablemente la verdad.

1 comentario

  1. Muy bueno el articulo. Para muchos (y me incluyo), el nudo de la controversia lo cortamos por la fe. Es decir creemos que nuestro Dios controla la Historia: “muda los tiempos y las edades, quita reyes y pone reyes”. Por ende nos ha dejado la Escritura como la única autoridad suprema. Los originales no existen, lo que existe son copias de los originales. ¿Son fieles las copias? Lo creemos , y luego lo experimentamos en nuestra vida. He oido a unos israelitas que me afirmaron que sus AT en hebreo y arameo son a la verdad una traducción de una traducción del original al griego. Igualmente nuestras traducciones en español no son perfectas, pero si uno tiene unas revisiones Reina-Valera, tiene la Palabra infalible de Dios. Puede haber puntos en que se necesite comparar varias traducciones o aun mejor las copias en los idiomas originales, pero el mensaje está completo. Mi Dios es un Dios de sorpresa y sucede que a veces el idioma de la traducción da el sentido mejor que el idioma original. Es cuestion de fe; la Reforma se basó sobre el “Sola Scriptura” de Lutero. Si fue de Dios ese movimiento entonces dadlo por garantizado que las traducciones de la Reforma son las mejores, pues Dios da lo mejor a sus hijos. El que no cree en la infalibilidad de la Escritura, creerá en la infalibilidad papal, o en cualquier otra mentira. La base del protestantismo no es la iglesia luterana o presbiteriana, o bautista es la Biblia. Estan derrumbandose todas las iglesias, pero la Palabra del Señor permanece para siempre.Cuestión de fe : “Sola Fide”.

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