Filiación: El Don del Espíritu

Continuando con la serie Filiación, esta entrega tiene por título “El Don del Espíritu: La Confianza en La Presencia de Dios”.

En este texto el pastor John Julien habla acerca de la obra del Espíritu Santo en nuestra vida. “Así como somos “aceptados como hijos”, Dios nos da la presencia del Espíritu, no a base de nuestras obras, sino a base de la obra terminada en Cristo”; como cualquier bendición de Dios para nosotros el Espíritu Santo viene a los hijos de Dios sólo por voluntad de Dios.

El Don del Espíritu:
La Confianza en La Presencia de Dios

I. EL ESPÍRITU PROMETIDO GÁLATAS 4:4-7

A. Jesucristo – El Ungido de Dios

Jesucristo vino para establecer el Reino de Dios. Un reinado y un gobierno entre los hombres, que se identificarían no por ceremonias religiosas vacías o por tradiciones de los hombres, sino por establecer la Justicia de Dios a favor de los oprimidos, su misericordia para los pecadores que necesitan la gracia, y la comunión de su presencia como el deleite de sus hijos. Todo esto se inició y se consumó a través de la unción del Espíritu Santo sobre Cristo Jesús.

A través de la Unción del Espíritu, Jesús iba a:

Ø Enfrentar pruebas y permanecer sumiso a su Padre (Lucas 4:1 ss)
Ø Proclamar el mensaje del favor de Dios para con los oprimidos y los pobres (Lucas 4:17 ss)
Ø Hacer obras de Misericordia y compasión sin Límite (Lucas 4:31…, 5:17)
Ø Llamar y equipar a otros para seguir sus huellas (Lucas 9:1)
Ø Ver el poder de las mentiras de Satanás, la destrucción y la opresión demoníaca quebrada y derrotada (Lucas 10:17 al 24, 11:14 al 20)
Ø Aguantar la Cruz y ser levantado de entre los muertos (Romanos 1:2 al 4)

El camino al Reino de Dios es en sí, la demostración más grande de la misericordia, justicia y presencia de Dios – Jesucristo toma sobre sí nuestro Pecado, nos da su testimonio de justicia y nos presenta al Padre como sus “hermanos”, hijos(as) del Dios vivo (Oseas 1:10).

B. Nuestra Unción

La promesa central que nos pertenece como “hijos (as)” de Dios es que recibimos el mismo derramamiento del Espíritu de Dios sobre nuestras vidas, como lo recibió Jesucristo, nuestro hermano Mayor. El propósito de Dios desde el principio era hacer a Cristo “El primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8:29) los cuales iban a recibir, como El, el poder del Espíritu para llegar a ser un pueblo que hace justicia, que ama misericordia y que tienen comunión íntima con el Padre.

(Juan 1:32,33; Hechos 1:3-5, Joel 2; Gálatas 3:14)

A través del Espíritu Santo, también somos capacitados para

Ø Hacer morir el pecado y entregar nuestros cuerpos para hacer justicia. (Romanos 8:9 al 14)
Ø Tener comunión íntima con el Padre – Llamándole “Abba”, sin temor. (Romanos 8:15 al 16)
Ø Proclamar con denuedo la Palabra de Dios, con la presencia del poder de Dios. (Hechos 4:31)
Ø Hacer obras de Misericordia, Compasión y Justicia. (Hechos 3:1… 4:32…)
Ø Ver a Satanás derrotado. (Romanos 16:20)
Ø Permanecer en cualquier sufrimiento que viene al seguir a nuestro Rey. (Romanos 8:17, 15:13)

II. LA PROMESA DEL ESPÍRITU: SÓLO A TRAVÉS DE LA FE Y SÓLO ATRAVÉS DE LA FE EN CRISTO (GÁLATAS 3:1,5)

Así como somos “aceptados como hijos”, Dios nos da la presencia del Espíritu, no a base de nuestras obras, sino a base de la obra terminada en Cristo – El Perdón y la Justicia que es nuestra a través de nuestra fe en EL –

A. Como “Hijo(a)” de Dios, tú tienes el Espíritu.

(Romanos 8:9; I Corintios 12:12 y 13,
Efesios 1:13 y 14, Gálatas 4:4 al 7)

B. Como un “Hijo (a)” de Dios, necesitas que la presencia del Espíritu se manifieste.

C. Para tener confianza cuando pides al Padre, necesitas hacerlo en nombre de:

1. La obra exclusiva y terminada de Cristo sabiendo que,
2. Dios cumple los propósitos de su Reino.

III. EL COMPROMISO RADICAL DE DIOS DE BENDECIRNOS LIBREMENTE CON SU ESPÍRITU

El ejemplo de David (II Samuel 11,12 y Salmos 51)

A. Salmo 51: Note como David trata con su necesidad de la presencia de Dios restaurada

Ø El confía en la misericordia de Dios gratuita – No merecida
Ø El es totalmente honesto acerca de su Pecado
Ø David pide a Dios que le dé gratuitamente el gozo de saber que su Pecado-culpa ha sido quitado(removido).
Ø Y que le dé un corazón puro y un espíritu firme para servirle al Señor.
Ø Y que restaure su gozo en Dios mismo en la presencia confiada del espíritu.
Ø Y que le dé la oportunidad de compartir el amor de Dios y de enseñarles a los demás acerca de los caminos de Dios.
Ø Y que prospere la obra del Pueblo de Dios.

B. II Samuel 12, 15: Esta presencia del Espíritu de Dios le permitió a David:

Ø Aceptar la disciplina de Dios como la mano de su Padre amoroso
Ø Buscar la misericordia de Dios para cambiar su decisión
Ø Adorarle a Dios en medio de las consecuencias
Ø Recibir más bendición de Dios sobre su vida
Ø Retornar a sus responsabilidades como Rey y poder confiar totalmente en la mano soberana de Dios para cumplir su voluntad – En lo que fuera requerido en la vida de David. (15:25; 16:12)

3 comentarios

  1. buenos dias, podria utilizar la imagen de la paloma para editarla en un libro??

    Disculpe la molestia y a espera de una respuesta muchas gracias.

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  2. Hermana, la paloma que aparece aquí la encontramos en google. No se si estará registrada.

    Bendiciones

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  3. esta imagen del espiritu santo es muy bella ya que refleja uno de los personajes que posee to ser cristiano yo lo usaria para dibujarlo en el cuarto de mi casa

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