Crucificado con Jesús

En un rato más voy a tener la gran bendición de exponer la Palabra a mis hermanos en la IPNA de La Calera.

Esta vez me basé en el texto de Gál. 2.15-21, donde el apóstol nos enseña de la justificación y la libertad que tenemos los cristianos.

En una época donde queremos caer en gracia con todo el mundo y hacemos lo posible por eso el mensaje de Dios es que la obra de Cristo ya nos liberó de ese complejo, que Dios ya nos ve totalmente justos.

Actualización: Pueden escuchar la predicación aquí

Crucificado con Jesús

 

Lectura: Hechos 15.1-21

 

 

Introducción

Quiero introducir esta exposición hablando de un rasgo que es característico de nuestra sociedad. La primera es que somos chaqueteros, decimos esto de quien se da vuelta la chaqueta (su opinión) dependiendo de con quien esté. Si estamos en un grupo tratamos de no quedar mal con nadie, como dicen los prisioneros[1].

Yo creo que la causa de esto es que nos gusta caer bien a todo el mundo, buscamos la aprobación de todo el mundo. Muchas personas tienen un miedo terrible a estar con personas desconocidas por no saber si van a ser aceptados por ellos.

En la Biblia encontramos un relato de alguien muy importante que trataba de estar bien con los cristianos y con los judíos, luego vamos a comentar algo sobre ese caso.

En esta exposición vamos a meditar sobre cómo ser bien visto por Dios, como caerle en gracia a Dios. Les anticipo que para nosotros los cristianos es mucho más fácil de lo que muchos creen.

Texto

Vamos al texto que se encuentra en la Epístola de Pablo a los Gálatas Cap.2, vv 15-21.

Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, 16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. 17 Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. 19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. 20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. 21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Contexto

La iglesia de Galacia fue una iglesia que recibió el evangelio en sus comienzos, fue el mismo apóstol Pablo quien se lo enseñó pero al poco avanzar en el camino del Señor llegaron hasta ese lugar algunos judaizantes que hicieron que los gálatas se volvieran a la ley. Judaizantes era aquellos judíos que querían que los gentiles que se convertían siguieran la ley de Moisés, un ejemplo de ello es la comida y la circuncisión. A estos judíos, que enseñan un evangelio que en realidad no lo es, Pablo les llama malditos (1.9). Y a los gálatas que se desvían hacia la enseñanzas de estos falsos maestros les llama insensatos, ignorantes o estúpidos (3.1).

Volverse a la ley quiere decir tratar de agradar a Dios por medio del cumplimiento de la ley. Tal como los gálatas, en esta iglesia hemos recibido el evangelio de la gracia, sin embargo muchas veces en nuestra vida pareciera que no fuera así. Tratamos de ganar el favor de Dios mediante nuestros medios, mediante nuestras obras, mediante el venir a la iglesia.

Muchas veces cuando veo en las noticias a las personas que van a hacer mandas a los diferentes santuarios que hay en nuestro país me enojo, a veces me río de su ignorancia y digo “pobres, creen que por hacer eso Dios les va a dar algo”. La verdad es que tengo que confesar que yo mismo me he encontrado en esa misma situación y, aunque no quiera, le digo a Dios si me ayudas en estoy te prometo que… cualquier cosa.

Eso es volverse a la ley y el apóstol nos llama insensatos a todos quienes hacemos eso.

Luego de mostrar cual era el problema que había en la iglesia de los gálatas (la enseñanza de estos falsos maestros) el apóstol se dedica a hacer una defensa del mensaje de la salvación por gracia que él había entregado a los gálatas y a las demás iglesia donde había enseñado.

Parte de esta defensa la hace con un ejemplo, donde les habla del altercado que tuvo con Pedro que, hipócritamente, cuando estaba con los judaizantes dejaba de hacer las cosas que hacía naturalmente. Dice el apóstol que cuando se dio cuenta de esto fue a Pedro y lo encaró delante de todos.

Judíos y gentiles son salvados de la misma manera: por fe.

Los versículos 15 y 16 son centrales al mensaje que Pablo está intentando entregar a los gálatas. En estos dice que tanto judíos como gentiles son justificados de la misma manera. Pablo y Pedro son judíos de nacimiento pero ellos saben que cumplir la ley no les va a restaurar la relación que Adán tenía con Dios antes de la caída. “Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley” dice el versículo 16. Las obras de la ley a las que Pablo se está refiriéndose en este pasaje son las que antes ha mencionado: circuncisión, restricciones en cuanto a alimentos y guardar el sábado. Pero obviamente también está incluidas ahí cualquier obra que el hombre piense que puede devolverle la relación con Dios.

El apóstol cita aquí el Salmo 143:2 “Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano” y él mismo lo enseña en Romanos 3.10 cuando dice “no hay justo ni aún uno”.

El único medio para ser justificado, para tener una relación con Dios restablecida, es la fe dice el versículo 16. Quizás sea importante aquí que vamos al libro de los Hechos. El capítulo 15 nos habla de una disputa que tuvieron Pablo y Bernabé contra algunos fariseos que habían creído en Cristo. Veamos los versículos 1 y 5:

Hechos 15:1 Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.

Hechos 15:5 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.

Es importante que nos demos cuenta que los judaizantes no se oponían a la fe sino que ellos añadían las obras de la ley a la fe como cosas que les ayudarían a los hombres a tener una mejor relación con Dios. Uno de los principios de la reforma es “Sola FIDES”, es decir, para la salvación es necesaria solamente la fe en Cristo.

El versículo 17 dice que los judíos estaban equivocados en sus afirmaciones. Pablo buscaba su salvación y justificación en Jesucristo y por eso era considerado pecador “buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores” y se llega a decir que el pensamiento paulino, el pensamiento cristiano, hace de Cristo un ministro del pecado. Sabemos que a Pablo ya se le acusaba de promover el pecado, como aparece en Romanos 3.8.

¿Por qué no puedo volver a la ley?

Gálatas 2:18 dice “Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.” ¿A qué cosas se refiere Pablo? Es probable que aquí aún esté hablando del error de Pedro. La palabra que Pablo usa para destruir es la que en el griego se usa para derrumbar una construcción.

Recordemos que Pedro y Pablo eran judíos antes de ser convertidos al cristianismo y como buenos judíos ellos tenían un edificio de doctrinas que creían y respetaban, entre ellas estaban el cumplir la ley. De hecho Pablo era un fariseo. En su conversión ellos comienzan a creer que su justificación está en la obra de Cristo. Se produce un cambio total en la forma de pensar, han derribado totalmente la antigua construcción y hecha una construcción nueva basada en Cristo.

Entonces Pablo ahora dice nosotros ya derribamos ese edificio no tenemos para qué volver a construirlo, dejémoslo ahí, botado. Si volvemos a parar ese edificio vamos a tener que regirnos por esas normas y con lo que ya conocemos sabemos que eso no va a podernos justificar. Nadie será encontrado justo por medio de sus obras.

Por la ley soy muerto para la ley.

Vamos llegando al centro del mensaje que nos da Pablo en este pasaje. En el versículo 19 Pablo comienza hablar de su condición como cristiano, como creyente. La misma condición que nosotros tenemos hoy.

El apóstol dice “por la ley soy muerto para la ley a fin de vivir para Dios” y comienza hablar de la unión que hay entre Cristo y su pueblo. Antes de la regeneración el pecado es un modo de existencia natural a todos los hombres, esa es la condición del hombre desde su nacimiento y está sujeto al cumplimiento de la ley para su salvación, quien no cumple con la observación de la totalidad de la ley merece un castigo: la muerte.

La muerte de Cristo, el cumplimiento de ley en lugar de nosotros, nos hace morir a la ley. La muerte de Cristo hace que nosotros ya no estemos sujetos a la ley con tal de obtener justificación, ya no pertenecemos a la ley ni estamos bajo las sanciones que el pecado merece.

Pablo dice en Romanos 8:3-4 “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.” La justicia de la ley se cumple en nosotros gracias a Cristo, el pecado fue condenado en la carne de Cristo.

El versículo hace una diferencia entre la antigua vida y la nueva. Antes vivíamos para la ley pero ahora vivimos para Dios.

Con Cristo estoy crucificado

El versículo 20 es hermoso, en el campamento el pastor Miller nos llevó a este pasaje y ahí dije mi próxima predicación tiene que ser aquí. Y nos lleva a un conocimiento más profundo de lo que es la justificación.

Lo primero que dice Pablo es que ha sido crucificado con Cristo. La tradición dice que Pablo murió en Roma, los evangelios que Cristo murió crucificado junto a dos ladrones. ¿En qué sentido estuvo Pablo crucificado con Cristo? Romanos 6.5 dice “fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte.” La versión de las Américas dice: “hemos sido unidos a Él”, a mi juicio es una mejor traducción del término griego que también se puede traducir como “hechos uno”. Calvino llama a esta unión como una “unión mística.”

Uno de los aspectos de la justificación es que nuestros pecados fueron castigados en Cristo, el llevó nuestros pecados. Pedro dice en 1 Pedro 2:21-24 “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

En la predicación de Pablo muchas veces se ve que la obra de Cristo fue a favor de su pueblo usando la palabra griega u`pe.r que quiere decir justamente eso “a favor de”, esto lo podemos ver en 1 Cor. 1.13 que dice que no fue Pablo sino Cristo quien fue crucificado por los suyos, 2 Cor. 5.21 dice que Dios “le hizo pecado por nosotros” y así lo repite varias otras veces. Otra forma que usa Pablo es que nosotros estamos en o con Cristo, y con esto quiere decir que lo que aconteció con Cristo se aplica también a los que están en Cristo, es decir, a los cristianos.

Pablo pone esto diciendo que él mismo fue crucificado con Cristo y por eso ya no vive él. La naturaleza que era propia de Pablo fue muerta en la cruz, mi naturaleza, la naturaleza de ustedes fueron muertas en la cruz de Cristo y por eso ya no estamos bajo el peso de la ley.

El segundo aspecto de la justificación nos dice que la justicia de Cristo es imputada a nosotros, es por esto que Pablo dice “ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí”. Cristo vive en mí, vive en usted. Cuando Dios me mira, cuando Dios lo mira ve a Cristo y su justicia.

Ese es un grito de libertad. ¿Vieron “Corazón Valiente”? Al final de la película, al morir William Wallace él grita LIBERTAD[2]. Justo antes de morir Cristo Él dijo: “Consumado es”, Tetelestai, una palabra que se usaba para demostrar que una deuda había sido pagada. Con la muerte de Cristo se pagaba lo que se debía a Dios por nuestro pecado y la suma es tan grande que se pagaron los pecados pasados, presentes y futuros. Tetelestai es un grito de libertad para nosotros.

Es por esa libertad que Pablo puede decir que todo lo que él vive en la carne lo vive en la fe. Ahora no se abstiene de comer carne sacrificada a los ídolos, ahora es libre para hacerlo, por eso ya nadie puede juzgarlo por comida ni por bebida, ni por guardar la ley (Col. 2.16). No importa si el que creó tal monito animado hizo un pacto con el diablo, ya no importa si tal canción la escribió alguien que no es cristiano. Todo lo que hoy hacemos ya no debe ser un cargo de conciencia porque Dios ve la obra y el actuar de Cristo en mi vida. Esto no quiere decir que ahora podamos pecar y hacer lo que queramos, esto quiere decir que aunque pequemos Dios igual nos ama y debemos estar gozosos por aquello.

La base de todo el edificio que es nuestra fe es Cristo, quien nos amó y se entregó por nosotros, por nuestros pecados.

No desecho la gracia

Ahora, ¿por qué nos empeñamos en vivir sin gozo, con nuestras conciencias remordiéndonos? Cuando hacemos esto estamos desechando la gracia de Dios. Cuando usted confía en cumplir las obras de la ley como la forma de estar bien con Dios hace que la muerte de Cristo no tenga utilidad.

Al contrario, cuando vivo por fe en Cristo, confiando en la justicia que nos ha sido regalada agradecemos y reconocemos el trabajo de Dios por nosotros. Vivimos gozosos y vivimos cumpliendo el propósito por el cual Dios nos creó.


[1] http://youtube.com/watch?v=JWpovjzuKS8[2] Se puede ver esta escena en http://youtube.com/watch?v=T4gUSdTY15I

3 comentarios

  1. […] vez que había predicado expuse el texto de Gálatas 2.15-21, ese sermón llevaba por nombre “Crucificado con Jesús”, en él hablaba de la justificación por […]

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  2. hola yo soy cristiana y yo creo en jesus por q el murio en la cruz por mi

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  3. Muchos no entienden esto porque confunden nuestra posición legal delante de Dios que nos ve justos y santos por medio del Sustituto que pagó por nosotros y nuestra situación expérimental que delata el pecado que todavía mora en nosotros. Siempre hay que ver si se habla de justificación legal o de santificación experimental.

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