La seguridad de tu salvación

seguridad-i.jpg¿Puede el hombre que ha sido elegido por Dios caer de esta elección? ¿de quien depende la salvación, de ti y tus obras o de Dios y su obra?

“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó” Romanos 8: 30

El quinto y último punto de Las reglas de Doctrina de Dordrecht, también conocidas como Los 5 puntos del calvinismo dice:

La perseverancia de los Santos (eterna seguridad): Que aquellos que son regenerados y justificados perseveran hasta el fin, o como mas extensamente lo dice la iglesia reformada bautista de Escocia: “Aquellos a quienes Dios ha aceptado en el Amado (ha hecho aceptos mediante la gracia divina, por amor y favor inmerecido Efesios 1: 6), y ha llamado eficazmente y santificado por Su Espíritu, y a quienes ha dado la preciosa fe de Sus elegidos, no pueden caer ni total ni definitivamente del estado de gracia, sino que ciertamente perseverarán en él hasta el fin, y serán salvos por toda la eternidad, puesto que los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. . .” (Confesión Bautista de 1689, Capítulo 17; párrafo 1.

El pasaje que a continuación vamos a estudiar -Romanos 8:30- es fundamental, entre varios otros, para entender y darnos cuenta que la doctrina de la Perseverancia de los Santos es completamente correcta y bíblica, y que decir lo contrario, o sea que la salvación obtenida por Jesucristo puede perderse después de ser imputada al creyente pudiendo así caer de la gracia de Dios y que debe volver a imputársele, es erróneo y completamente en contra de la Palabra de Dios. No me voy a referir a los versiculos anteriore que hablan sobre los que Dios conoció y predestinó, pues quiero hablar sobre los ultimos 3 aspectos de los 5 menionados en todo el pasaje.

Este estudio se puede resumir en:

* Qué significa ser llamado, justificado y glorificado, y quién lo hace

* Y finalmente por qué estos tres verbos están escritos en tiempo verbal pasado. Podemos entender llamó y justificó pero por qué glorificó si esto aun no acontece.


NOS LLAMÓ

1.- Desde antes de la fundación del mundo, desde antes que existiese la primera creación de Dios estaba establecido que tú y yo seríamos creados para ser redimidos mediante el plan divino; o sea fuimos creados para salvación (versículos 28 y 29, 9:14 al 24).

Dios en muchas partes de la Biblia llama al hombre al arrepentimiento y a acercarse a Él (Mateo 3:2, Marcos 1:15) y es Él mismo quien nos lleva a ese arrepentimiento y la vida eterna que es Cristo, por esto Jesús dice “Todo lo que el Padre me da vendrá a mi; y al que a mi viene, no le echo fuera…De todo lo que el Padre me diere yo no pierda nada…ninguno puede venir a mi si el Padre que me envió no le trajere…pero hay alguno de vosotros que no creen…por eso os he dicho que ninguno puede venir a mi si no le fuere dado del Padre” (Juan 6: 37, 39, 44, 64 y 65). El hombre natural no quiere ni puede acercarse al Señor (Isaías 44:9 al 20).

Por lo tanto el creer y el buscar a Dios no nace en el hombre, sino que es Dios mismo quien nos atrae a Cristo, nos llama y por medio del Espíritu Santo nos hace creer sin forzar en ningún caso nuestra libertad de elección. O sea el llamamiento a ser parte del pueblo de Dios es de Dios y es irresistible. En otras palabras el Llamamiento eficaz (gracia irresistible).

Que significa ser llamado a ser parte del pueblo de Dios. Dios primero puso su amor sobre ti como un sello, te salvo de la muerte eterna y te dio vida en abundancia. Como dice Isaías 49:14 al 16 aunque tú te olvides de Él (momentáneamente) Dios nunca se olvidará de ti, aunque tú seas infiel Él permanece fiel. Que privilegio y bendición mas grande, todo esto porque tu salvación no depende de ti sino de Dios y el no cambia, siempre será fiel. Ahora que te corresponde a ti.

Dios te llama a crecer, a ser valiente a confiar en Él, a buscar su rostro cada día, a esforzarte, en resumen te llama a vivir en santidad (Rom. 1:7), a ser santo porque Él es santo (1ª Pedro 1: 15 y 16). Ahora que es vivir en santidad, que es ser santo. Miqueas 6:6 al 8 refleja lo que es vivir en santidad de vida. El apóstol Pablo durante 15 años de ministerio y en los cuales su proceso de santificación iba obrando dice lo siguiente:

  • 1ª Cor. 15:9 “El menor de los apóstoles
  • Efectos 3:8 “Menos que el mas pequeño de los santos”
  • 1ª Tim. 1:15 “El primero de los pecadores”

¿Quiere decir esto que Pablo era cada vez menos pecador? Por el contrario, al acercarse cada vez más a Cristo, al ser cada vez más santo, al vivir cada vez más como dice Miqueas 6 Pablo se daba cuenta de lo vil que era frente al único y verdadero Dios que es Sano, Santo, Santo; tomaba cada vez mayor conciencia de lo que Dios le había perdonado y de donde la había tomado (más conciencia de su propia maldad), por lo que la cruz de Cristo (el perdón de Dios hacia él) era más grande cada día, y su necesidad de Dios también era mayor; por lo que su amor y gratitud para con Dios crecía en él día a día.

NOS JUSTIFICÓ

2.- La tónica en este estudio se basa en que Dios hace toda la obra redentora, incluso produce en nosotros que podamos creer, o sea estamos hablando de la seguridad de nuestra salvación; y la justificación no es un caso aparte; como dice el Salmo 143: 2: “Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún ser humano” (otros versículos Salmo 14:1 al 3 que es lo que se cita en Rom. 3: 10 al 12, Gal. 2:16), por lo que entonces: “Justificado pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Rom. 5:1 y otros versículos 1ª Cor. 6:11).

La justificación implica:

  • Perdón de la culpa y del castigo del pecado, y
  • La imputación de la justicia de Cristo a favor del creyente, lo que suministra la justicia necesaria para que el hombre sea aceptado por Dios.

Dios declara justo al pecador sólo con base en los meritos de Cristo y su justicia perfecta. Dios imputó el pecado del creyente a Cristo en su sacrificio en la cruz (Isaías 53: 4 y 5, 1ª Pedro 2:24), e imputa la obediencia perfecta de Cristo a la ley de Dios a los cristianos (Rom. 5:19, Fil. 3:9).

En 2ª a los Corintios 5: 18 al 20 esta el corazón del evangelio, y concluye en el 21 diciendo: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. Nuevamente aquí el principio divino de imputación. Dios trata a Cristo como si el fuera un pecador, aunque no lo era, y permitió que muriera como sustituto para pagar el castigo por los pecados de todos los que creyeran en Él. Cristo en la cruz no se convierte en un pecador, sino que permaneció santo como siempre, pero es tratado como si fuera culpable de todos los pecados cometidos por los que creían e iban a creer en Él. La ira de Dios se desató en Él hasta saciarse y el requisito justo de la ley de Dios fue cumplido a perfección para beneficio de aquellos en cuyo lugar murió

Así como Cristo no fue un pecador pero fue tratado como el peor de los pecadores, los pecadores que todavía no han sido hechos justos por completo (hasta la glorificación, ahí estará completo todo) son tratados como si fuesen justos. Dios trató a Cristo como si hubiera cometido los pecados de los creyente y trata a los creyentes como si sólo hicieran las obras justas del Hijo de Dios, libre de todo pecado.


NOS GLORIFICÓ

3.- El tema principal de la epístola a los Romanos es la justicia que viene de Dios; la gloriosa verdad que Dios justifica por gracia a pecadores culpables, únicamente a través de la fe en Cristo. Uno de los sub-temas que se ven claramente en esta carta es la seguridad de nuestra salvación, y es por esto mismo que el apóstol Pablo presenta las palabras del versículo 30 capítulo 8, llamó, justificó y glorificó en pasado, para así recalcar la certeza de este acontecimiento futuro.

Si vemos un poco más atrás en el versículo 18 leemos “gloria venidera”. Esta gloria venidera es la resurrección de nuestros cuerpos (v. 23) y la subsiguiente semejanza completa a Cristo que es la gloria eterna del creyente (Fil. 3:20 y 21, Col. 3: 4 se manifieste se refiere a la segunda venida, 1ª Juan 3:2), un cuerpo glorificado sin relación alguna con el pecado. Por lo tanto Pablo busca en este pasaje recalcar la seguridad sobre un acontecimiento futuro (por eso habla en pasado como si ya hubiera ocurrido). Romanos 11: 29 dice “Porque irrevocable son los dones y el llamamiento de Dios”. La elección soberana de Dios de creyentes individuales es incondicional e incambiable porque se arraiga en la naturaleza inmutable de Dios tal como queda expresada en su pacto unilateral y eterno con Abraham (Gen. 12: 1 al 3). Dios promete hacer algo basado en su propio carácter y no en la respuesta o acciones del beneficiario prometido.

Haciendo hincapié a esta seguridad que no depende de nosotros pues es obra de Dios, termina el pasaje haciendo una serie de preguntas y respuestas que reafirma la verdad de que es imposible caer del estado de regenerado por Dios y, también para que no quede duda alguna sobre esta certeza en los creyentes, preguntas y respuestas desde los versículos 31 al 39. Así que toda la gloria y alabanza es para Dios por haber completado la obra de salvación para bien de todos los escogidos. Podríamos decir que es un poema sobre la seguridad de la salvación:

“Que, pues, diremos a esto (a todo lo anteriormente mencionado, que se resume en que la salvación esta segura pues es obra de Dios). Si Dios es por nosotros (del griego original se traduce mejor puesto que Dios es por nosotros), ¿quien contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?, (el que no eximió ni a su propio hijo, el que decidió entregarlo por nosotros acaso, ¿no va a hacer todo lo que sea necesario para completar el propósito que Él tuvo al escogernos?). ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muerto todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero (cita del Salmo 44:22 y su principio se entiende en Mateo 5:10 al 12). Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”

Hermano, el que cree que poco se le ha perdonado y se le ha dado poco ama poco. Examínate a la luz de la Palabra. ¿Crees que Dios te ha perdonado poco? ¿Crees que Dios te ha regalado poco? ¿Tienes en poco la obra redentora de Dios en tu vida? ¿Cuánto amas a tu Señor? ¿Reflejas en el trabajo a Dios en su iglesia, en obediencia, el gran amor que Él ha derramado en ti? Medita, toma conciencia, pide perdón a Dios y glorifícale como realmente se lo merece. Amen

Estudio realizado y expuesto por Andrés Aguayo N, en encuentro de juveniles de la IPNA (Iglesia Presbiteriana Nacional de Chile) en 2007

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LA SEGURIDAD DE TU SALVACIÓN

“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó” Romanos 8: 30

El quinto y último punto de Las reglas de Doctrina de Dordrecht, también conocidas como Los 5 puntos del calvinismo dice:

La perseverancia de los Santos (eterna seguridad): Que aquellos que son regenerados y justificados perseveran hasta el fin, o como mas extensamente lo dice la iglesia reformada bautista de Escocia: “Aquellos a quienes Dios ha aceptado en el Amado (ha hecho aceptos mediante la gracia divina, por amor y favor inmerecido Efesios 1: 6), y ha llamado eficazmente y santificado por Su Espíritu, y a quienes ha dado la preciosa fe de Sus elegidos, no pueden caer ni total ni definitivamente del estado de gracia, sino que ciertamente perseverarán en él hasta el fin, y serán salvos por toda la eternidad, puesto que los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. . .” (Confesión Bautista de 1689, Capítulo 17; párrafo 1.
El pasaje que a continuación vamos a estudiar -Romanos 8:30- es fundamental, entre varios otros, para entender y darnos cuenta que la doctrina de la Perseverancia de los Santos es completamente correcta y bíblica, y que decir lo contrario, o sea que la salvación obtenida por Jesucristo puede perderse después de ser imputada al creyente pudiendo así caer de la gracia de Dios y que debe volver a imputársele, es erróneo y completamente en contra de la Palabra de Dios.
Este estudio se puede resumir en:

* Qué significa ser llamado, justificado y glorificado, y quién lo hace
* Y finalmente por qué estos tres verbos están escritos en tiempo verbal pasado. Podemos entender llamó y justificó pero por qué glorificó si esto aun no acontece.

NOS LLAMÓ

1.- Desde antes de la fundación del mundo, desde antes que existiese la primera creación de Dios estaba establecido que tú y yo seríamos creados para ser redimidos mediante el plan divino; o sea fuimos creados para salvación (versículos 28 y 29, 9:14 al 24).
Dios en muchas partes de la Biblia llama al hombre al arrepentimiento y a acercarse a Él (Mateo 3:2, Marcos 1:15) y es Él mismo quien nos lleva a ese arrepentimiento y la vida eterna que es Cristo, por esto Jesús dice “Todo lo que el Padre me da vendrá a mi; y al que a mi viene, no le echo fuera…De todo lo que el Padre me diere yo no pierda nada…ninguno puede venir a mi si el Padre que me envió no le trajere…pero hay alguno de vosotros que no creen…por eso os he dicho que ninguno puede venir a mi si no le fuere dado del Padre” (Juan 6: 37, 39, 44, 64 y 65). El hombre natural no quiere ni puede acercarse al Señor (Isaías 44:9 al 20).
Por lo tanto el creer y el buscar a Dios no nace en el hombre, sino que es Dios mismo quien nos atrae a Cristo, nos llama y por medio del Espíritu Santo nos hace creer sin forzar en ningún caso nuestra libertad de elección. O sea el llamamiento a ser parte del pueblo de Dios es de Dios y es irresistible. En otras palabras el Llamamiento eficaz (gracia irresistible).
Que significa ser llamado a ser parte del pueblo de Dios. Dios primero puso su amor sobre ti como un sello, te salvo de la muerte eterna y te dio vida en abundancia. Como dice Isaías 49:14 al 16 aunque tú te olvides de Él (momentáneamente) Dios nunca se olvidará de ti, aunque tú seas infiel Él permanece fiel. Que privilegio y bendición mas grande, todo esto porque tu salvación no depende de ti sino de Dios y el no cambia, siempre será fiel. Ahora que te corresponde a ti.
Dios te llama a crecer, a ser valiente a confiar en Él, a buscar su rostro cada día, a esforzarte, en resumen te llama a vivir en santidad (Rom. 1:7), a ser santo porque Él es santo (1ª Pedro 1: 15 y 16). Ahora que es vivir en santidad, que es ser santo. Miqueas 6:6 al 8 refleja lo que es vivir en santidad de vida. El apóstol Pablo durante 15 años de ministerio y en los cuales su proceso de santificación iba obrando dice lo siguiente:
• 1ª Cor. 15:9 “El menor de los apóstoles
• Efectos 3:8 “Menos que el mas pequeño de los santos”
• 1ª Tim. 1:15 “El primero de los pecadores”

¿Quiere decir esto que Pablo era cada vez menos pecador? Por el contrario, al acercarse cada vez más a Cristo, al ser cada vez más santo, al vivir cada vez más como dice Miqueas 6 Pablo se daba cuenta de lo vil que era frente al único y verdadero Dios que es Sano, Santo, Santo; tomaba cada vez mayor conciencia de lo que Dios le había perdonado y de donde la había tomado (más conciencia de su propia maldad), por lo que la cruz de Cristo (el perdón de Dios hacia él) era más grande cada día, y su necesidad de Dios también era mayor; por lo que su amor y gratitud para con Dios crecía en él día a día.

NOS JUSTIFICÓ

2.- La tónica en este estudio se basa en que Dios hace toda la obra redentora, incluso produce en nosotros que podamos creer, o sea estamos hablando de la seguridad de nuestra salvación; y la justificación no es un caso aparte; como dice el Salmo 143: 2: “Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún ser humano” (otros versículos Salmo 14:1 al 3 que es lo que se cita en Rom. 3: 10 al 12, Gal. 2:16), por lo que entonces: “Justificado pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Rom. 5:1 y otros versículos 1ª Cor. 6:11).
La justificación implica:
• Perdón de la culpa y del castigo del pecado, y
• La imputación de la justicia de Cristo a favor del creyente, lo que suministra la justicia necesaria para que el hombre sea aceptado por Dios.
Dios declara justo al pecador sólo con base en los meritos de Cristo y su justicia perfecta. Dios imputó el pecado del creyente a Cristo en su sacrificio en la cruz (Isaías 53: 4 y 5, 1ª Pedro 2:24), e imputa la obediencia perfecta de Cristo a la ley de Dios a los cristianos (Rom. 5:19, Fil. 3:9).
En 2ª a los Corintios 5: 18 al 20 esta el corazón del evangelio, y concluye en el 21 diciendo: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. Nuevamente aquí el principio divino de imputación. Dios trata a Cristo como si el fuera un pecador, aunque no lo era, y permitió que muriera como sustituto para pagar el castigo por los pecados de todos los que creyeran en Él. Cristo en la cruz no se convierte en un pecador, sino que permaneció santo como siempre, pero es tratado como si fuera culpable de todos los pecados cometidos por los que creían e iban a creer en Él. La ira de Dios se desató en Él hasta saciarse y el requisito justo de la ley de Dios fue cumplido a perfección para beneficio de aquellos en cuyo lugar murió
Así como Cristo no fue un pecador pero fue tratado como el peor de los pecadores, los pecadores que todavía no han sido hechos justos por completo (hasta la glorificación, ahí estará completo todo) son tratados como si fuesen justos. Dios trató a Cristo como si hubiera cometido los pecados de los creyente y trata a los creyentes como si sólo hicieran las obras justas del Hijo de Dios, libre de todo pecado.

NOS GLORIFICÓ

3.- El tema principal de la epístola a los Romanos es la justicia que viene de Dios; la gloriosa verdad que Dios justifica por gracia a pecadores culpables, únicamente a través de la fe en Cristo. Uno de los sub-temas que se ven claramente en esta carta es la seguridad de nuestra salvación, y es por esto mismo que el apóstol Pablo presenta las palabras del versículo 30 capítulo 8, llamó, justificó y glorificó en pasado, para así recalcar la certeza de este acontecimiento futuro.
Si vemos un poco más atrás en el versículo 18 leemos “gloria venidera”. Esta gloria venidera es la resurrección de nuestros cuerpos (v. 23) y la subsiguiente semejanza completa a Cristo que es la gloria eterna del creyente (Fil. 3:20 y 21, Col. 3: 4 se manifieste se refiere a la segunda venida, 1ª Juan 3:2), un cuerpo glorificado sin relación alguna con el pecado. Por lo tanto Pablo busca en este pasaje recalcar la seguridad sobre un acontecimiento futuro (por eso habla en pasado como si ya hubiera ocurrido). Romanos 11: 29 dice “Porque irrevocable son los dones y el llamamiento de Dios”. La elección soberana de Dios de creyentes individuales es incondicional e incambiable porque se arraiga en la naturaleza inmutable de Dios tal como queda expresada en su pacto unilateral y eterno con Abraham (Gen. 12: 1 al 3). Dios promete hacer algo basado en su propio carácter y no en la respuesta o acciones del beneficiario prometido.
Haciendo hincapié a esta seguridad que no depende de nosotros pues es obra de Dios, termina el pasaje haciendo una serie de preguntas y respuestas que reafirma la verdad de que es imposible caer del estado de regenerado por Dios y, también para que no quede duda alguna sobre esta certeza en los creyentes, preguntas y respuestas desde los versículos 31 al 39. Así que toda la gloria y alabanza es para Dios por haber completado la obra de salvación para bien de todos los escogidos. Podríamos decir que es un poema sobre la seguridad de la salvación:
“Que, pues, diremos a esto (a todo lo anteriormente mencionado, que se resume en que la salvación esta segura pues es obra de Dios). Si Dios es por nosotros (del griego original se traduce mejor puesto que Dios es por nosotros), ¿quien contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?, (el que no eximió ni a su propio hijo, el que decidió entregarlo por nosotros acaso, ¿no va a hacer todo lo que sea necesario para completar el propósito que Él tuvo al escogernos?). ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muerto todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero (cita del Salmo 44:22 y su principio se entiende en Mateo 5:10 al 12). Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”
Hermano, el que cree que poco se le ha perdonado y se le ha dado poco ama poco. Examínate a la luz de la Palabra. ¿Crees que Dios te ha perdonado poco? ¿Crees que Dios te ha regalado poco? ¿Tienes en poco la obra redentora de Dios en tu vida? ¿Cuánto amas a tu Señor? ¿Reflejas en el trabajo a Dios en su iglesia, en obediencia, el gran amor que Él ha derramado en ti? Medita, toma conciencia, pide perdón a Dios y glorifícale como realmente se lo merece. Amen

Estudio realizado y expuesto por Andrés Aguayo N, en encuentro de juveniles de la IPNA (Iglesia Presbiteriana Nacional de Chile) en 2007

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3 comentarios

  1. BENDITO SEA EL SEÑOR ,QUE POR SU GRACIA TUVO A BIEN MIRAR NUESTRA BAJESA Y AUN ASI NOS PERDONA Y NOS DA LA VIDA ETERNA ,BENDITO SEA DIOS Y SU MISERICORDIA …BUENO ES EL SEÑOR ,GRANDE ES EL DIOS DE AMOR ETERNO..EL AMOR ECHO VERBO ES EL …SOLO EL

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  2. WOW…tremendo, excelente, profundo. Gracias Señor que por tu gracia soy lo que soy. Gracias por que antes de la fundación del mundo ya yo era salvo…..ALABADO SEA DIOS POR SU BENDITA GRACIA…..GLORIA A DIOS QUE Me escogio…..alabdo sea DIOS.

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  3. Gracias hermanos por aportar con los comentarios, y mayor gracias a Dios por su inmenso amor que nos sorprende y nos deja solo con una palabra frente a El: GRACIAS.

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