Leyendo la Biblia hoy

Navegando por el blog O tempora, o mores encontré un post cortito pero súper interesante, fue escrito por el pastor Augustus Nicodemus (que estará en Chile la próxima semana) y se trata de los peligros que enfrentamos al leer la Biblia usando los lentes del post modernismo.

Sin dudas un artículo que debe ser leído por quienes estamos en la tarea de leer y exponer la Palabra de Dios.

Mi objetivo en este breve post es mostrar como algunos aspectos de la post modernidad se constituyen en serios desafíos a la lectura bíblica hecha por los evangélicos, y en especial, por los reformados. Sólo mencionaré tres aspectos. Hay muchas más cosas en la post modernidad que influyen nuestra lectura de la realidad y de los textos, pero eso queda para otra ocasión.

Los reformados – uso el término para referirme a los cristianos evangélicos que adhieren a los credos históricos de la Iglesia y a las confesiones reformadas – han tradicionalmente interpretado las Escrituras partiendo de algunos presupuestos. Lo más importante de ellos es que las Escrituras son divinas, en su origen, infalibles e inerrantes en lo que enseñan, seguras y ciertas en su enseñanza. Para los cristianos reformados, la Biblia es la revelación de la verdad. Por lo tanto, sólo existe una religión verdadera, la que se encuentra revelada en la Biblia. Luego, en el pensamiento reformado, todo lo que es necesario para la vida eterna y la vida cristiana aquí en este mundo están claramente reveladas en la Escritura. Tales cosas son claramente expuestas en ella.

Existen algunos aspectos de la post modernidad que desafían ese presupuesto central de la interpretación reformada de las Escrituras.

1) El concepto de tolerancia. Me refiero a la idea contemporánea de total complacencia para con el pensamiento de otros en cuanto a la política, sexo, religión, raza, género, valores morales y actitudes personales, a tal punto de que las personas nunca expresan su propio punto de vista para no contradecir el punto de vista de otros. Ese tipo de tolerancia no debe ser confundido con la tolerancia cristiana, pues ella resulta de la falta de convicciones en cuestiones filosóficas, morales y religiosas: “La tolerancia es la virtud del hombre sin convicciones” (G. K. Chesterton). La tolerancia de la post modernidad es fortalecida por la pérdida de la confianza en la verdad, actitud típica de nuestra época.

Es aquí donde entra el concepto de lo “políticamente correcto”. Significa aquello que es aceptable como correcto en la sociedad donde se vive. Es lo que se hace en un grupo sin que nadie sea ofendido. Por ejemplo, no es “políticamente correcto” tomar actitudes o afirmar cosas que desagraden a las personas como emitir valores morales sobre el comportamiento sexual de las personas. Es “políticamente correcto” oír lo que otros dicen sin cualquier crítica, reparo o discordancia explícita. Aquí debemos también notar en especial la preocupación en no ofender a las minorías o grupos oprimidos: afrodescendientes, mujeres, pobres, personas del tercer mundo. Es claro que el cristianismo nos enseña a no ofender a absolutamente nadie, pero no porque sean mayoría o minoría sino que porque son hechas a la imagen de Dios.

Es necesario observar que existe una tolerancia exigida a los cristianos. Debemos tolerar a las personas. Todavía, no tenemos que tolerar sus creencias cuando estas contrarían la verdad de Dios revelada en las Escrituras. Tenemos el deber de oír lo que ellas tienen que decir, y aprender de ellas en aquello en que se conforman a la verdad bíblica. Sin embargo, tolerancia al error, cuando la verdad bíblica está en juego, es omisión.

La tolerancia tan característica de la post modernidad puede afectar la interpretación de la Biblia llevando a las personas a interpretarla a partir del concepto de lo “políticamente correcto”. Se evita cualquier lectura, interpretación o posición que sea ofensiva a la sociedad o comunidad a la que se ministra. Los textos bíblicos que denuncian claramente determinados comportamientos morales son domesticados con una lectura crítica que los reduce a expresiones retrógradas típicas de los moralistas machistas del siglo I. Los textos que anuncian a Cristo como el único camino hacia Dios son interpretados de tal forma que no excluya la salvación de otras religiones.

2) El inclusivismo. En un sentido, es el resultado del multiculturalismo del mundo post moderno. Ya no existe en el mundo occidental un país con una cultura única y una raza homogénea. Los países occidentales son multiculturales y tienen una mezcla de diversas razas. Para no ser ofensivo, y para que se pueda vivir armoniosamente, es necesario ser inclusivista. Eso significa dar alternativas y voz a todas las culturas y razas representadas.

En la sociedad post moderna, el concepto se extiende para incluir los grupos moralmente orientados. Significa especialmente repartir el poder con las minorías anteriormente oprimidas por las estructuras de poder, como afrodescendientes, “gays”, mujeres, pobres y razas minoritarias.

Existen cosas buenas del inclusivismo multicultural, como por ejemplo, los estudios en los medios académicos sobre la cultura de razas minoritarias y oprimidas en occidente, como africanos, latinos y orientales. También la creación de bolsas de estudios y empleos para miembros de estas minorías raciales, tanto de grupos oprimidos como de las mujeres. También digno de notar es la lucha contra la discriminación basada tan solamente en raza, religión, postura política y género.

Sin embargo hay cosas que nos preocupan en el inclusivismo. La mayor de todas es que el inclusivismo excluye cualquier juicio de valor e términos morales, religiosos, y de justicia. Tiene que ser así para que la relación multicultural y multimoral funcione.

El inclusivismo acaba también influenciando la interpretación bíblica. Su mensaje es abordado desde el punto de vista de las minorías. Por ejemplo, la llamada “teología negra”, la teología de la liberación, teologías feministas. Otra cosa es la tendencia cada vez más fuerte de publicar traducciones de la Biblia sin lenguaje genérico ofensivo, esto es, sacando todas las referencias a Dios como masculino, etc.

3) El relativismo. En lo que atinge al campo de los valores y de los conceptos morales y religiosos, y de la idea de que todos los valores morales y las creencias religiosas son igualmente válidos y que no se puede hacer juicio entre ellas. La verdad depende de los lentes que alguien usa para leer la vida. Lo importante es que las personas tengan creencias, y no probar que una de ellas es cierta y la otra errada. No hay medio de conocer la verdad porque no hay parámetros absolutos. De esta forma, alguien puede creer en cosas mutuamente excluyentes sin cualquier inconsistencia.

De esa perspectiva, nadie puede intentar cambiar la opinión de otro en cuestiones morales y religiosas. Existen algunos peligros en el relativismo en cuanto a la lectura de la Biblia. Primero, el relativismo termina por minar la credibilidad en cualquier forma de interpretación que se proponga como correcta. Segundo, termina por individualizar la verdad. Cada persona tiene su verdad y nadie puede decir que la suya sea superior a la de otros. Por lo tanto, nadie puede tener la pretensión de convertir a otros a su fe. Muchos cristianos son tentados a suavizar su interpretación del mensaje del Evangelio, excluyendo los elementos que no son “políticamente correctos” como: pecado, culpa, condenación, ira de Dios, arrepentimiento, cambio de vida. Termina siendo una tentación escapar por la forma más fácil del dilema entre hablar todo el consejo de Dios u ofender a las personas.

Esos son algunos de los peligros que la post modernidad trajo a la lectura e interpretación de las Escrituras. Reconocemos la contribución de la post modernidad en destacar la participación del contexto y del lector en la producción de significado cuando se lee un texto. Sin embargo discordamos en que eso invalide la posibilidad de una lectura de las Escrituras que nos permita alcanzar al mensaje de Dios para nosotros y de oír la voz de Cristo, como a Él le gustaría que nosotros oyéramos.

About these ads

4 comentarios

  1. Gracias por el comentario. De los tres puntos que ustedes tocan, creo que el relativismo es el que más peligro acarrea para la iglesia. Tolerancia e inclusivismo como bien lo dicen ustedes, son aspectos de la vida cristiana. Relativismo es por el contrario, el resultado de la ilustración y la cultura secular occidental, que ha relegado el Evangelio y las prácticas religiosas al ámbito privado.
    Saludos y bendiciones!

    Me gusta

  2. Muy interesante tu blog. Que Dios te bendiga. Voy a evaluarlo para ponerlo en los blogs que promocionamos en CristoRocaFirme.com.

    Sinceramente En Cristo,

    Josué David Zapata Vázquez
    http://www.CristoRocaFirme.com
    http://www.ConectateALaGracia.org
    http://www.RedLaGracia.org

    Me gusta

  3. guay. Me siento indentificado con los 3 puntos, de hecho en muchas ocasiones he callado o suavizado el mensaje del evangelio por dar le mas importancia a estos 3 puntos. Y este blog me ha recordado que solo hay una verdad, un solo evangelio y un solo camino. gracias.

    Me gusta

  4. Estimados, me agradó el comentario, es actual, deberíamos tenerlo en cuenta. Bendiciones

    Me gusta


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.393 seguidores